Recuerde que a su regreso debe pasar por aduana. Tendrá que declarar si compró algo y en qué cantidad. En este sentido, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le brinda como derecho hacer uso de una franquicia.

La franquicia es el permiso que el gobierno mexicano concede a una persona, ya sea nacional o extranjera, para no pagar derechos e impuestos por una determinada cantidad de mercancías que introduce al país.

En caso de que su ingreso sea por vía marítima o aérea, la franquicia es hasta 500 dólares, es decir, 6,740 pesos en moneda nacional. Esta cantidad la podrá ingresar en uno o varios artículos, excepto si son cervezas, bebidas alcohólicas y tabacos labrados. Ahora bien, si su ingreso es por vía terrestre la franquicia cubre hasta 300 dólares (4,044 pesos). Las excepciones son las mismas que el ejemplo anterior.

En ambos casos el SAT detalló -en su página de internet- que deberá presentar la factura del artículo que adquirió, los comprobantes de venta o cualquier otro documento que exprese el valor comercial de los productos que compró en el extranjero.

Las cantidades pueden acumularse por todas las personas que estén acudiendo juntos al viaje (incluso menores de edad), cuando el arribo a territorio nacional sea simultáneo y en el mismo medio de transporte.

Los pasajeros que viajan de la franja o región fronteriza hacia el interior del país pueden importar, al amparo de su franquicia, mercancía hasta por 300 dólares o su equivalente en moneda nacional.

Además de su equipaje personal y su franquicia usted puede introducir mercancías extras; pero por dicho excedente deberá tramitar su importación y pagar los impuestos necesarios en las aduanas del aeropuerto.

Para la importación de las mercancías excedentes existen dos procedimientos: procedimiento simplificado de pasajeros e importación mediante pedimento tramitado por conducto de un agente aduanal.

Los especialistas aconsejaron llenar el formulario antes de aterrizar o llegar al país. Debe declarar con la verdad. Tome en cuenta estos aspectos para que a su regreso del extranjero no se encuentre con sorpresas y el viaje le deje un mal sabor de boca.