Juriquilla, Querétaro. Llevar por buen camino la consolidación del sector de sociedades financieras populares (sofipos), sin afectar a clientes o ahorradores de éste, combatir su alto índice de morosidad y hacerlas más rentables son los retos que tienen estas instituciones y que tendrán que superar en un corto plazo.

De acuerdo con lo dicho tanto por reguladores como por gente del sector durante la cuarta convención de la Asociación Mexicana de Sofipos (Amsofipo), si bien se tiene el reto de que este tipo de entidades se adapte a las nuevas tecnologías en beneficio de sus casi 4 millones de clientes, muchos de ellos ubicados zonas de difícil acceso a servicios financieros tradicionales, todavía hay retos operativos y estructurales que tienen que superarse para tener instituciones más sólidas.

“Queremos compañías fuertes, que puedan atender con los debidos procesos a su clientela, que tengan un gobierno corporativo correcto (...) me queda claro, nada de la tecnología funcionará si no se tienen sistemas de información sólidos”, detalló Guillermo Colín García, presidente de la Amsofipo.

Otro tema a tratar por estas instituciones es la morosidad que se elevó en los últimos meses, en especial por el tema de los fenómenos naturales del 2017 que afectó el pago de los acreditados de estas instituciones.

De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la cifra más reciente del índice de morosidad del sector, compuesto por 44 sofipos en operación, se ubicó en 11.07%, el porcentaje más alto de los últimos cinco años; este indicador en el sector de sociedades cooperativas de ahorro y préstamo fue de 4.4% y en la banca múltiple de 2.2 por ciento.

Al respecto, Colín García recordó que hubo eventos durante el 2017, como los fenómenos naturales, así como el proceso electoral y la larga renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte —aún en proceso—, que incidieron en el comportamiento crediticio de los clientes de las sofipos.

“Yo esperaría que el indicador de morosidad vaya a la baja porque, por ejemplo, tenemos una sofipo en Chiapas que cuando fue lo del temblor tuvo que reubicar nueve sucursales, entonces eso no es fácil (...) y luego si va a cobrar al cliente que se le cayó la casa, entonces como sofipo tienes que dar un periodo de transitoriedad para que la economía empiece a caminar”, detalló el representante de la Amsofipo.

“Eventos como éste ya se acabaron y ahora estamos viendo hacia adelante, y esto tendrá que verse en beneficios tanto en temas de las tasas y la recuperación de los portafolios crediticios”, agregó.

Menos interés por la figura

De acuerdo con la CNBV, en la actualidad hay menos interés para constituir una sofipo que hace algunos años.

Para el presidente de Amsofipo esto es parte de la consolidación del sector, pues antes se tenía la idea de que constituir una sofipo podría arrojar ganancias inmediatas; sin embargo, en la actualidad se tienen que cumplir con ciertos estándares, que implican gastos, por lo que sólo se mantienen las instituciones más sólidas.

“Antes todo mundo hablaba de que haces una sofipo y creces rapidísimo; hoy cuando metes controles, estándares de seguridad, oficiales de cumplimiento, no es fácil; entonces hay gente que se descalifica en automático porque pensaba que poner una sofipo era muy fácil o sencillo”, indicó.

Colín García añadió que esto es positivo para el sector: “A mí me gusta esto porque ya hay temas de profesionalización del sector, que ayudan a  que las sofipos que lleguen sean entidades muy consolidadas y ayudemos a crecer a todas las demás, es parte de la consolidación del mismo”.

Otro reto que presentó la CNBV fue respecto a las utilidades que generan estas entidades, pues la mitad del sector opera con pérdidas, por lo que deben ser más eficientes.

“Es lógico que en algún momento una empresa tenga pérdidas, porque lleva tiempo alcanzar un punto de equilibrio y que se pueda tener mayores ingresos que los gastos. Aquí la cuestión es que este tema es recurrente en muchas de las sociedades (...) la mitad del sector opera con pérdidas, la idea es mejorar esa rentabilidad”, detalló Francisco Mier Sainz, director de Supervisión del sector en la CNBV.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx