Al comprar o rentar una propiedad, es importante ver a futuro y considerar factores que estén fuera de sus manos, como incendios, sismos o robos, ya que estos sucesos pueden afectar su bolsillo e impactar en el valor del inmueble, consideró el portal inmobiliario Propiedades.com.

En un comunicado, la plataforma indicó que, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en México tres de cada 10 casas cuentan con seguro, de las cuales dos lo tienen mediante un crédito hipotecario y una contratado de manera individual.

Leonardo González, analista de Real Estate de Propiedades.com, puntualizó que contratar un mecanismo de cobertura minimiza las pérdidas y acorta los plazos de ajuste después del siniestro.

En promedio, la pérdida económica que puede tener alguien cuya casa y pertenencias asciendan a 1.5 millones de pesos y no estén aseguradas es de hasta 800,000 pesos, mencionó Marco Antonio de la Rosa, gerente de Daños de la AMIS. Por ello, el especialista recomendó estar protegido ante cualquier eventualidad y destacó que existen dos tipos de seguros para su vivienda.

El primero es el que el cliente contrate directamente con un asesor a través de Internet o el banco, denominado seguro de pólizas paquete.

Éste cubre desde daños por incendios, robos, roturas de cristales, responsabilidad civil, hasta los ocasionados por fenómenos naturales como terremotos, erupciones volcánicas e hidrometeorológicos.

El segundo es el que puede contratar mediante un crédito hipotecario. En caso de ser así, De la Rosa enfatizó que el cliente debe analizar la póliza detenidamente, e incluso revisarla en conjunto con un abogado, porque al tratarse de un documento legal es fundamental que sepa cuáles son las condiciones y la cobertura del mismo.

“Antes de comprar, es importante que la información quede lo más clara posible”, aseguró.

De la Rosa detalló que una vez que se liquida el crédito hipotecario también se acaba el seguro de vivienda, por lo que exhortó a las personas a que se acerquen a la aseguradora que contrataban o busquen nuevas opciones de producto.

“Cuando se termina de pagar su crédito, el usuario se tarda meses o años en liberar las escrituras y ya no pregunta más por el seguro. Entonces la vivienda queda desprotegida”, advirtió.

En el caso de los desarrollos verticales, el especialista señaló que es fundamental contar con un seguro contra daños y renovarlo, porque de lo contrario ocurren problemas como los del 19 de septiembre del 2017.

“Éste fue uno de los temas fuertes, porque había muchos edificios donde no todos los departamentos estaban asegurados y no había algo que asegurara la infraestructura del edificio”, comentó.

Busque asesoría

El gerente de la AMIS insistió en la importancia de buscar asesoría sobre este tipo de productos, siendo el canal adecuado un agente de seguros, que funge como administrador de riesgos, analiza la vivienda, explica al cliente la funcionalidad del seguro y si sus condiciones cambian, pues al estar ligados a créditos hipotecarios que se dan por largos años el valor de la vivienda cambia.