La reforma al sistema de pensiones mexicano debe considerar a segmentos específicos de la población, como los Millennials y las mujeres, y en particular contemplar una pensión para las amas de casa.

Así lo aseveró la jefa de Sección, Trabajo y Empleo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y representante de la Secretaría Técnica de la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo, María Claudia Camacho.

Durante la quinta Asamblea General Extraordinaria de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, la funcionaria refirió que, en la región, 70% de los llamados nini (población que ni estudia ni trabaja) son mujeres.

Explicó que en la gran mayoría de esos casos se trata de mujeres que se dedican al cuidado de la familia, ya sea un hijo, un hermano o un familiar enfermo, lo que le reduce la posibilidad de estudiar y prepararse.

“Lo que tienen que seguir incorporando las reformas previsionales en la región es un reconocimiento del trabajo femenino no remunerado”, manifestó.

Refirió el caso de Ecuador, que en su Constitución Política declaró el trabajo no remunerado como trabajo productivo y todas las mujeres que han trabajado como amas de casa se han pensionado.

Las aportaciones para esta pensión provienen de la familia (esposo o pareja) y del Estado, reconociendo que la labor que la mujer hizo en su hogar fue en beneficio de la familia y de la sociedad, detalló.

María Claudia Camacho consideró que todos los países deberían tener un programa como éstos; “para mí es un tema que debería ser de los más importantes de cualquier país, porque son temas de inclusión y de equidad”, expuso.

En el caso de la generación millennial, comentó que se debe buscar la manera para facilitar las aportaciones para el retiro de este sector de la población, tomando en cuenta la alta rotación laboral que tienen así como los nuevos tipos de empleos más digitales.

“La seguridad social tiene que facilitar los aportes y tiene que facilitarlo incluso con las nuevas tecnologías, para que los jóvenes se puedan meter a una aplicación y hacer su contribución y puedan estar cotizando independientemente de los trabajos que realicen”, consideró.

Destacó que el principal reto en la incorporación de los jóvenes en el mercado laboral es su protección ante riesgos de salud e incapacidad y hacia el futuro de vejez e invalidez; “garantizar, flexibilizar y tener un sistema especial de contribución para este grupo es muy importante”, sostuvo.