Uno de los principales objetivos del Plan Estatal de Desarrollo del gobierno de Yucatán que encabeza Mauricio Vila Dosal es reindustrializar al estado mediante la creación de una línea férrea de carga que parta del interior de la entidad y llegue a Puerto Progreso y, a su vez, conecte con las dos grandes obras regionales de la administración de Andrés Manuel López Obrador: el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) y el Tren Maya.

Lo anterior no sólo impulsaría la economía de Yucatán, sino la de toda la región sur-sureste, ya que involucraría a Oaxaca, Veracruz, Campeche, Chiapas, Tabasco y Quintana Roo.

En entrevista con El Economista, Ernesto Herrera Novelo, titular de la Secretaría de Fomento Económico y Trabajo en Yucatán (Sefoet), explicó que la reindustrialización les permitirá detonar la economía estatal, disminuir las brechas sociales y diversificar más las actividades económicas.

Acotó que históricamente Yucatán dependió de actividades como la agricultura, producción de artesanías y en los últimos años, del turismo. Sin embargo, refirió, “lo que ahora se busca es que todos los giros que hay en el estado sean impulsados por la Industria 4.0 y también se generen otros sectores como los ramos automotriz y aeronáutico”.

“De igual forma, se busca que no todas las empresas y giros comerciales se centren en Mérida y que en todo el estado haya fuentes laborales, beneficiando a sus 106 municipios divididos en siete regiones”, aseveró.

Para ello, aseguró que se trabaja en un proyecto ferroviario que permita unir a Puerto Progreso con el CIIT y las estaciones del Tren Maya; se espera que la vía férrea quede en la gestión de Vila Dosal.

“La ruta actual del Tren Maya es perfecta, pero se necesita una vía férrea que llegue a Puerto Progreso, es indispensable para que genere costos competitivos. Este tren podría trabajar con el proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec”, afirmó.

En ese sentido, Herrera Novelo detalló que está en evaluación la ruta que podría seguir, pero se pretende que primero conecte con Coatzacoalcos, Veracruz, recorra el Istmo de Tehuantepec y llegue a Salina Cruz, Oaxaca; “también que en Puerto Progreso la logística permita que se pueda transportar el vagón completo del ferrocarril al barco y no solamente los contenedores”.

“Hay muchos lugares como en Alabama, Estados Unidos, donde se transporta el vagón completo del ferrocarril y no sólo los contenedores. Por ejemplo, bajan todo el furgón y de inmediato lo enlazan a una vía férrea, están más avanzados que muchos puertos, ofrecen una mejor logística, y nosotros vamos por eso”, dijo.

Con la creación del tren para Progreso, indicó el titular de la Sefoet, las empresas que se encuentran en la península de Yucatán, así como en Veracruz y Oaxaca se verían beneficiadas, debido a que se optimizaría el traslado de mercancías vía férrea. Asimismo, se abrirían más las puertas con el mercado asiático, ya que mejoraría la conectividad terrestre con el puerto de Manzanillo, Colima.

“Muchas de las mercancías que vienen de Asia, vía Manzanillo, para llegar al sur-sureste trasladan su mercancía en carretera, pero, ¿qué pasaría si la forma cambiara y esto les representara ahorros en costo y tiempo?, la respuesta es que tendríamos más inversión. Hoy las industrias del sector automotriz y aeronáutico buscan trasladar su maquinaría de mejor manera”, añadió.

“Por el otro lado, imagínense poder hacer que la mercancía que llega de Puerto Progreso se vaya a Salina Cruz de mejor forma. Se va a tener que hablar con otros estados y eso les beneficiaría (...) Nosotros tenemos muchas plantas y fábricas en Puerto Progreso y este proyecto nos ayudará, más con la mercancía que llega de Europa. Lo que estamos buscando es hacer una multimodal”, agregó.

El secretario estatal manifestó que estas mejoras portuarias y terrestres permitirá que lleguen más inversiones y se instalen más empresas, lo que ocasionará dar el paso a la digitalización y la unión de la manufactura con la mentefactura.

Reconoció que Rafael Marín Mollinedo, titular del CIIT, además de trabajar “fuertemente en los puertos de Salinas Cruz y Coatzacoalcos”, también ha apoyado a los proyectos de infraestructura de la entidad a fin de que se materialice dicha obra. “Hemos hablado con Rafael y él está de acuerdo, hay mucho apoyo con este proyecto”.

Reiteró que a la par de crear una vía férrea para Puerto Progreso, que ofrece una transportación óptima hacia Estados Unidos, se busca duplicar su infraestructura actual. La terminal cuenta con un canal de navegación, muelle de cruceros con capacidad de atender a dos mega cruceros de la cuarta generación simultáneamente, así como una excelente posición para recibir a transbordadores turísticos.

“Hace cuatro años la entidad contaba con 70,000 contenedores de exportación, hoy son 150,000. Hoy están creciendo varios sectores en la entidad, como el agroindustrial y por lo mismo, ha aumentado el tráfico de barcos. Para hacerle frente a esto y aumentar las exportaciones, buscamos duplicar la infraestructura del puerto. Éste es el motor de economía del estado”, señaló.

PPEF

En el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2020, la región sur-sureste del país se erige como la principal prioridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, al albergar grandes obras de inversión.

Esta apuesta es la continuidad del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, en el cual se manifiestan los tres grandes proyectos regionales: Tren Maya, Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y la zona libre de la frontera norte del país.

En la exposición de motivos del PPEF, en el apartado Prioridades de inversión 2020, se observan 24 obras estratégicas de infraestructura, que ascienden a un total de recursos federales por 28,557 millones de pesos.

La principal obra de la administración federal es el Tren Maya, que contempla la construcción de 1,475 kilómetros de vía férrea, y al menos 16 estaciones a lo largo de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

Su objetivo es reducir los costos de trasporte de pasajeros y de carga en la región, crear nuevos polos de desarrollo y propiciar el establecimiento de industrias que aprovechen las nuevas ventajas de conectividad de la zona. El PPEF 2020 propone una asignación de 2,500 millones de pesos para provisiones en el desarrollo de la vía. Su costo total será de alrededor de 150,000 millones de pesos.

La otra gran obra es el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, cuyo fin, con figura de organismo público descentralizado, es instrumentar una plataforma logística en la zona del istmo para eliminar las fallas en la interconexión entre los puertos de Coatzacoalcos y de Salina Cruz.

El corredor beneficiaría a los habitantes de 46 municipios de Oaxaca y 33 de Veracruz. La modernización del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec contempla el mantenimiento de las vías del Chiapas-Mayab y la corrección de pendiente y curvaturas de la Línea Z (Salina Cruz-Medias Aguas), además de la modernización de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz. En el 2020 se pretende invertir 3,195 millones de pesos.

Más planes

Ernesto Herrera expuso que la reindustrialización en el estado permitirá “dar un paso más allá de las actividades manufactureras y consolidar a Yucatán como un polo turístico y de tecnologías de la información”.

“La llegada de inversiones es muy importante para nosotros, es el camino por el cual podremos lograr la reindustrialización. Esta apuesta nos permitirá hacer que lleguen y regresen más empresas, como la de Grupo Modelo (...) Y también que las compañías locales puedan tener mayores oportunidades en áreas no exploradas. Por ejemplo, estamos buscando que la industria del turismo se digitalice y así haya bases de datos inteligentes”, destacó.

El funcionario estatal dio a conocer cuáles son las otras metas que se tienen en la actual administración, entre ellas están resolver y lograr suficiencia energética a 20 años por medio de las energías renovables y el gas natural, llevar todos los servicios de infraestructura para las siete regiones del estado, así como impulsar el Parque Científico y Tecnológico de Yucatán.

“Para la creación de un plan de desarrollo económico no se debe pensar a seis años, se debe contemplar una expansión de 20 años para así cambiar la calidad de vida. Nuestra meta es lograr la reindustrialización y para ello, los temas energéticos, la infraestructura, las exportaciones, el sector automotriz y aeronáutico, son muy esenciales”, indicó.