Querétaro, Qro. La descentralización de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) —que la próxima administración federal plantea trasladar a León, Guanajuato— contrae grandes expectativas para una entidad industrializada que enfrenta el reto de sumar a la clase trabajadora a la actividad económica local.

El traslado de la STPS a esta entidad del Bajío pone en la mesa temas como el futuro del mercado laboral, y la generación de empleos acorde con las tendencias tecnológicas, expuso el director de la División de Derecho, Política y Gobierno de la Universidad de Guanajuato, Eduardo Pérez Alonso.

La ubicación de la dependencia en Guanajuato, dijo, podría corresponder a la dinámica de crecimiento y transformación industrial de la entidad.

Sin embargo, acotó, el sector laboral también se ha transformado, por lo que resulta necesario generar capital humano acorde con las nuevas tendencias.

“Lo que necesitamos es la creación de empleos de conformidad con las nuevas tecnologías, el empleo se está transformando y la forma como vamos a trabajar en cinco o 10 años va a ser completamente diferente de como estamos haciéndolo ahora”, externó el académico.

A esto se suma que Guanajuato enfrenta el reto de potenciar la inclusión de los habitantes al crecimiento económico de la entidad.

El desarrollo industrial del estado se ha alimentado del arribo de empresas de capital extranjero, que han incidido en la transformación vocacional del territorio, de un origen agrario a forjar un rumbo industrializado. Y que la instalación de estas firmas en algunos casos ha implicado atraer su propio capital humano.

A esto se suma que las empresas deben recuperar su responsabilidad social e ir de la mano con las necesidades de las localidades donde se instalan, aseveró Pérez Alonso.

Los puntos

Tras el proceso electoral, y la transición de poderes que implica, el director de la División de Derecho, Política y Gobierno de la Universidad de Guanajuato señaló que se requiere redefinir el federalismo, referido como las líneas de trabajo que implementará el nuevo presidente de la República, en relación con los estados.

Otro punto importante, consideró, es la efectividad de las delegaciones federales en las entidades, especialmente en la resolución de conflictos y problemas específicos de cada una, tales como la seguridad pública, generación de empleos, educación, salud, medio ambiente.

“El gran reto es que esta transformación, que es evidente que logrará el presidente electo, tenga resultados que puedan ser al corto y largo plazo en el cambio de la estructura y en ésta redefinir las agendas locales”, señaló.

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