Puebla, Pue. La empresa Volkswagen (VW) de México tiene un pronóstico reservado para el 2017 con respecto al mercado automotriz por la depreciación del peso frente al dólar y el aumento el precio de los combustibles, situación que meterá presión a la producción y a las ventas.

Thomas Karig Gerecht, vicepresidente de Relaciones Corporativas y Estrategias de la armadora alemana en Puebla, comentó en reunión con el sector automotriz de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) local, que es difícil decir si se mantendrá el nivel de ventas alcanzado en el 2016, que fueron más de 1.6 millones de vehículos generados por las marcas con plantas en México.

Admitió que en el caso de la planta que representa cerró el año pasado con una caída de 9.4% en producción, pero que también las otras fábricas automotrices instaladas tuvieron cifras negativas.

Sin embargo, vemos que la industria del sector tiene un potencial de crecimiento con el aprovechamiento de más tratados comerciales en el continente, en lugar de sólo tener puestas sus expectativas en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) , explicó en la conferencia a la que sólo tuvo acceso El Economista.

Aprovechan diversificación

En el caso de VW, dijo que su comercio exterior se ha basado en aprovechar la diversificación de mercados, ya que 48% de su producción es para Estados Unidos, mientras que el promedio de la industria similar es mandar a ese país 62% de su fabricación.

La dependencia de Volkswagen México con el país vecino del norte es menor comparada con la de otras armadoras instaladas, pero no deja de ser importante ese mercado, expuso.

Recordó que en México se continúan construyendo plantas, por lo que para el 2020 se tendrán 24 operando, ya que cuatro están en construcción, situación que calificó como positiva, pues con ello, se puede aspirar para ese tiempo en producir 5 millones de unidades.

Karig Gerecht indicó que la apuesta del consorcio alemán en el 2017 es enfocar sus estrategias en mejorar los conceptos de equipamiento en los vehículos, pues no ha cambiado mucho en las últimas décadas.

Atender usuarios con menor capacidad de compra

Entre los objetivos también están atender los mercados con menor capacidad de compra, impulsar vehículos conectados a Internet, entrar a la fabricación de prototipos que ayuden a diseñar un vehículo que se maneje solo.

Por su parte, en el tema comercial está el ofrecer nuevos modelos comerciales, donde la gente no quiere ser dueño de alguna unidad sino tener acceso a uno mediante lo que se llama car sharing, cuando se necesite, lo cual es tendencia en Europa .

Dentro del panorama que presentó a los empresarios del sector, el directivo alemán de la fábrica instalada en el municipio de Cuautlancingo, sostuvo que existe un equilibrio en el comercio automotriz entre México y la Unión Americana, pues se manda más vehículos y autopartes de lo que importa Estados Unidos; sin embargo, no se tienen cifras para establecer una comparación .

Hay un superávit de 50,000 millones de dólares al año en el sector automotriz y la mitad son autopartes, elementos que jugarán un papel importante en la revisión del TLCAN, refirió.

miguel.hernandez@eleconomista.mx