El nuevo proceso de licitación para el desarrollo del Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro plantea que la fuente de crédito de las empresas interesadas debe ser únicamente de instituciones de crédito a exportación del país donde se importen los insumos lo que es limitante para los interesados y podría desincentivar y limitar la concurrencia y la competencia en el proceso , consideró la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

En la convocatoria previa se indicó que los licitantes podrán acompañar a su proposición económica con una oferta de financiamiento en firme expedida o respaldada por una o más agencias de crédito a la exportación de donde prevean importar los bienes.

Además, la intención de atar el precio ofrecido por la construcción del proyecto a la oferta de financiamiento para el gobierno federal, como parte de un mismo elemento para evaluar la oferta económica, podría constituir una ventaja exclusiva en favor de aquellos licitantes que se encuentren vinculados con una fuente de financiamiento que cumpla con los criterios establecidos .

La comisión consideró: Incluso permitiendo que los licitantes puedan acudir a fuentes de financiamiento internacional distintas a las promociones de exportación, el hecho de incluir la obligación de que los licitantes tengan que conseguir un crédito para el gobierno es una restricción que disminuirá el nivel de concurrencia .

A solicitud de la Dirección General de Transporte Ferroviario y Multimodal de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Cofece emitió el viernes pasado su opinión sobre la nueva preconvocatoria de la licitación del TAV México-Querétaro, luego de que el año pasado fuera revocado el fallo que se había asignado a un consorcio chino-mexicano, siendo el único que presentó una proposición para dicho proyecto.

En el proceso anterior, de la propuesta del grupo liderada por China Railway Construction Corporation (CRCC), se destacó que incluyera un financiamiento a 17.5 años (más 2.5 años de gracia) por 85% del costo total, otorgado por el Export-Import Bank of China y una tasa de interés fija de 3.22%, lo que representaría para el gobierno federal un ahorro de 2,767 millones de pesos.

La proposición económica de ese consorcio fue de 50,820 millones 264,042.89 pesos sin IVA.

Incluso, el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, afirmó en diciembre pasado que será muy difícil contar con una oferta tan benéfica como la que se hizo en la licitación anterior.

Falta de información

La comisión también consideró que la falta relevante y oportuna impide a los interesados lograr propuestas eficientes y competitivas, lo que disminuiría los incentivos para participar en la licitación.

Ante ello, recomendó que los seis meses contemplados en las prebases se apliquen a partir de que todos los interesados cuenten con la información completa, en particular, con la que cuenta el licitante ganador de la anterior licitación.

Competitividad

Otra de las recomendaciones que emitió la Cofece fue eliminar la condición de que en las propuestas conjuntas al menos uno de los integrantes sea una empresa constructora mexicana con experiencia en edificación, debido a que limita la libertad de decisión de los interesados para seleccionar a integrantes más eficientes y competitivos.