Cancún, QR. Otro proyecto polémico ha sido frenado en Cancún por un recurso de amparo. Se trata del hotel RIU Riviera-Cancún, de 95.6 millones de dólares y 530 habitaciones, que obtuvo las autorizaciones de impacto ambiental en diciembre de 2015.

El proyecto había sido rechazado en marzo del año pasado por la Semarnat, al no haber podido acreditar la forma en que evitaría impactar negativamente en las áreas naturales Manglares de Nichupté y el Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc.

La suspensión provisional fue otorgada al abogado Francisco VIllarreal, quien dijo que la autorización emitida por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estuvo plagada de irregularidades de origen, desde no respetar los tiempos de la consulta pública del proyecto, retener la publicación del resolutivo que autorizaba los permisos de impacto ambiental y cambio de uso de suelo, hasta pagos adelantados de la cadena RIU al Fondo Forestal Mexicano, que se hicieron antes de que la DGIRA emitiera la autorización para el hotel.

Villarreal forma parte del mismo equipo de abogados que han ganado las suspensiones definitivas y provisionales en el caso Malecón Tajamar.

Manglares, en la mira

El litigante explicó que hay estudios recientes que prueban que el sitio donde se pretende construir el hotel es altamente vulnerable, por encontrarse entre dos Áreas Naturales Protegidas (ANP), además de que la promovente omitió reconocer que en los predios que serán impactados hay manglar, especie protegida por el artículo 60 TER de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (Legeepa) .

La suspensión otorgada por el juez séptimo también fijó una fianza de 1 millón de pesos, la cual obligó a que el abogado promoviera un recurso de queja que se resolverá en los próximos 5 días hábiles, buscando que prevalezca el mismo principio del caso Malecón Tajamar, en el que un Tribunal de Circuito ordenó que se concediera la suspensión de las obras sin fianza, por tratarse de la defensa de un derecho colectivo, en este caso el derecho a un medio ambiente sano.

Riesgo de inundaciones

La propia Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) emitió una opinión técnica en 2015 respecto de este proyecto, en la cual aseguró que era inviable, y aconsejó a Semarnat negar las autorizaciones.

El proyecto también es de elevado riesgo para los huéspedes, pues el sitio donde se pretende construir es altamente inundable, por lo cual la Conanp recomendó no otorgar la autorización, que sin embargo le fue entregada desde diciembre pasado al promovente.

El proyecto

El hotel RIU Riviera-Cancún, de 95.6 millones de dólares, será de 5 estrellas y constará de un solo cuerpo en forma de L alargada de 16 niveles, incluyendo además un miniclub, dos bares acuáticos, dos vestidores, toallero con caseta de animación y áreas abiertas dentro de las cuales se consideran: áreas verdes, cuatro albercas, asoleadero, plaza, escaleras, rampa de madera, y banquetas.

Todas las obras del proyecto se ubicarán dentro de un predio en el kilómetro 17 de la zona hotelera que cuenta con una superficie total de 20,929.45 metros cuadrados, de la cual la zona a edificar ocupará 19,654.22 m2, correspondiendo los 1,275.23 m2 restantes a la zona federal marítimo terrestre, área en la cual no se desplantará ningún tipo de obras , según se lee en la Manifestación de Impacto Ambiental consultada por El Economista.

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