Cancún, QR. El proyecto privado de recuperación de playas para la Isla Chica de Holbox fue rechazado luego de un año de análisis de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Con una inversión de 109 millones de pesos, se trataba de un proyecto de recuperación para un tramo de 5.5 kilómetros de playas, el cual consistía en el vertido de arena y la colocación de espigones para impedir que la costa volviera a erosionarse aceleradamente.

La empresa promovente es Marenter, aunque sólo iba a ser ejecutora de las obras, ya que la principal impulsora era la empresaria restaurantera Denisse de Kalafe.

El documento sometido a evaluación ambiental establece que “la línea de costa de Isla Chica, Holbox, desde Punta Poniente al Río Kuká presenta una erosión cada vez más grave y cuya magnitud de pérdida de arena es evidente”.

Además, expone que “la erosión afecta no solamente a la infraestructura de la ciudad, también conlleva la pérdida de ecosistemas y hábitats de especies protegidas, como lo son la duna costera, zonas de mangles y playa”.

La Manifestación de Impacto Ambiental ilustra la grave pérdida de arena, de manglar, así como de infraestructura urbana, que poco a poco ha ido mermando el terreno ante el avance del mar.

La propuesta de recuperación de playas se basa en el “Estudio de factibilidad técnica, ambiental y de ingeniería costera para la recuperación, estabilización y conservación integral de la línea de costa de una sección en la Isla Chica de Holbox, Quintana Roo, cuyo objetivo es contar con un plan estratégico para contra la erosión de la zona costera, como una medida de adaptación ante los efectos del cambio climático”, se lee.

Dicho documento establece tres zonas donde se realizarían los trabajos. La primera, en el noreste, que abarca el área donde la función de la playa es hábitat de flora y fauna, desde el Río Kuká hasta los primeros hoteles de Holbox.

La segunda, en el centro, contempla la mayor concentración de la población y la primera batería de espigones.

Y la zona suroeste, que va desde la segunda batería de espigones hasta Punta Poniente.

Prácticas de sustentabilidad

Fernando Secaira Fajardo, líder de la Estrategia de Resiliencia Costera para México, quien liderará la recuperación de playas en Quintana Roo, comentó que el proyecto estaba alejado de las mejores prácticas de sustentabilidad, ya que proponía básicamente volver a rellenar las playas con arena de un banco marino, así como la colocación de espigones para amortiguar la fuerza de la marea.

Entre los argumentos de la Semarnat, resalta que la empresa no pudo sustentar la viabilidad del proyecto, sin exponer los posibles impactos ambientales de las obras a futuro.

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