Puebla, Pue. La Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC), delegación Puebla, reconoció que hay un déficit de 30% de vivienda en Puebla, consecuencia de la mala planeación de algunos desarrolladores que han detonado proyectos en zonas alejadas y que a su vez terminan representando altos costos en movilidad para las familias que adquieren esos inmuebles. 

Francisco Javier Tejeda Ortega, presidente de ese organismo, indicó que eso ha traído como consecuencia que también se tengan alrededor de 20,000 casas en desuso o abandonadas, algunas siendo invadidas por organizaciones y revendidas por ellos sin ser legítimos dueños. 

Comentó que si bien en la actualidad se tiene una alta necesidad de tierras para nuevos desarrollos, el problema es que sólo hay disponibles en la periferia de la ciudad y su cercanía con los municipios conurbados de San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, Cuautlancingo, Coronango y Amozoc, los cuales está comprobado que no interesan a los inmobiliarios porque están viendo la consecuencia de fraccionamientos anteriores. 

Con ello, dijo, no se puede hacer frente a incrementar la oferta de casas para las personas que buscan ejercer su crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) o Fovissste, debido a que la periferia no es atractiva en la actualidad, al menos que sea una casa dentro de un conjunto residencial como es en el cotizado complejo Lomas de Angelópolis, donde tienen todos los servicios básicos y cuenta con áreas comerciales al interior, así como escuelas. 

Falta autoridad local  

El titular de AMIC dijo que se deberían construir por año alrededor de 21,000 casas, sin embargo, se quedan cortos 30%, ya que conforme pasa el tiempo se acaban las reservas, mismas que en una década se van a extinguir y que las autoridades estatales no están ayudando para resolver ese tema, aunado a que carece de una comisión de vivienda local que promueva generar ese banco de tierras. 

Comentó que el Infonavit ha venido recuperando casas que fueron abandonadas por sus propietarios entre el 2009 y el 2014, cuyos motivos para dejarlas es que estaban en la periferia de la ciudad y les representaba más gastos en movilidad a los centros de trabajo o escuela, además que sus dueños dejaron de pagarlas tras quedar desempleados. 

Sin embargo, afirmó que a pesar de la ubicación de esas viviendas habrá familias que quieran adquirirlas, siempre y cuando se les dote de servicios adecuados, lo cual es responsabilidad del ayuntamiento, porque están municipalizados. 

Tejeda Ortega puntualizó que la colocación será lenta, alrededor de siete años, pero lo ideal es que los desarrolladores hagan una mejor planeación de sus proyectos para no tener más espacios en desuso y poder resarcir el déficit de oferta. 

Indicó que esto se logrará si apuestan los constructores por vivienda vertical, ya que la poca disponibilidad de tierra sólo permite crecer bajo ese nuevo modelo sobre todo en el centro de la ciudad donde aún hay muchos predios para ser explotados. 

"No es un tema sólo de consumidores, sino de las autoridades locales, a quienes debe preocupar que se tenga un déficit cuando el sector representa una oportunidad de inversiones y empleos, pero que a la hora de pedir apoyo con más tierras nos dicen que sólo existen en la periferia de la ciudad, zona de la que estamos huyendo e insisten los gobiernos en querer que trabajemos allá, cuando no hay mercado por nuevos espacios”, precisó. 

Insistió que no es un tema menor cuando a los empresarios está costando cada año aterrizar más proyectos que, por la disponibilidad de terrenos, no da para hacer fraccionamientos sino edificios de departamentos, los cuales aun así tienen demanda en esta ciudad.

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