Partiendo de la premisa de que la movilidad urbana es una necesidad y un derecho fundamental que debe estar garantizado a toda la población, hoy me referiré a este tema cada día más importante para los habitantes de la zona metropolita de Monterrey (ZMM).

La ZMM hoy abarca 12 municipios y su población, según el Inegi, creció de 2 millones 671,715 habitantes en 1990, a 4 millones 106,054 en el 2010. Es decir, concentra alrededor de 80% de la población total del estado y se calcula que también más de 86% de su Población Económicamente Activa.

Adicionalmente, en la actualidad circulan casi 2 millones de vehículos, generando presiones importantes en sus vialidades, algunas de ellas hoy colapsadas durante las horas pico, además de problemas ambientales y de salud.

La ZMM tiene diversos sistemas de transporte público como: la Ecovía, primer corredor de autobuses de tránsito rápido con una demanda de 160,000 usuarios diarios y beneficio directamente a 435,000 habitantes, con una segunda línea por construirse; el metro, Metrorrey, con dos líneas que cruzan de oriente a poniente y de sur a norte, transportando a un promedio de 310,000 pasajeros diarios, y una tercera línea en proceso de construcción.

Sin embargo, queda claro que hay una alta necesidad de mejorar la movilidad urbana en la ZMM.

Una política integral de desarrollo urbano debe privilegiar la movilidad de las personas y el cuidado del ambiente, y basarse en la interconexión de un sistema de transporte multimodal de calidad, con vialidades adecuadas, infraestructura peatonal y rutas alternativas, como las ciclovías.

Para enfrentar los retos de movilidad urbana, es necesario entender y atender las necesidades ciudadanas. Para ello, debemos construir sinergias con el sector privado, académico y social, donde seamos corresponsables en la integración y aplicación de políticas públicas eficaces y eficientes.

Sistemas integrales de transporte público cómodo para el usuario, que generen incentivos reales para minimizar el uso de automóviles al recortar los tiempos de traslado y establecerse en puntos de fácil acceso, y cuyo combustible provenga de energías renovables para el cuidado del ambiente, pondrían a la ZMM a la altura de las zonas urbanas más desarrolladas del mundo.

Pero también, es urgente generar una cultura de educación vial desde temprana edad, para inhibir el uso irracional del auto y promover no sólo la utilización de medios alternos de transporte, sino cordialidad entre los ciudadanos al desplazarse.

Además de ayudar a reducir la alta incidencia de accidentes viales; problema grave para México, que ocupa el séptimo lugar a nivel mundial en muertes por este tipo de accidentes.

Políticas integrales de movilidad urbana, en combinación con una adecuada educación vial, son aspectos indispensables en cualquier sociedad desarrollada.

*Senadora por Nuevo León y presidenta ?de la Comisión de Gobernación.

@Cristina_Diaz_S