Tijuana, BC. Tras cumplir con los estándares de calidad en cuestión de servicio, la Asociación de la Industria Maquiladora de Tijuana (AIM) recibió la certificación ISO 9000, lo que le avala como una organización eficiente y atenta a las necesidades de sus asociados.

Norma Yael Lomelí Pierce, presidenta de la AIM, explica que desde el año pasado se comenzó a trabajar en elevar los niveles de operatividad y mejora del servicio respecto de facilitar trámites e información relevante al sector maquilador.

Nos vimos en la necesidad de hacer algo por los servicios, tuvimos que subirnos al barco y decir si nuestras empresas asociadas se están certificando en sus procesos, en su administración, por qué no hacerlo la asociación que está brindándoles el servicio , comenta.

Ahí empezó, y nosotros hicimos un control digitalizado que nos lleva a evaluar todos los servicios que proporcionamos y que nos lleva a estar mejorando día con día .

Norma Lomelí señala que la asociación, con más de 220 afiliados, realiza actividades de actualización en todas las reformas y requerimientos gubernamentales, además de ofrecer talleres para que las industrias adquieran mayores y vigentes conocimientos que mejoren sus niveles de competitividad.

Lo que pretendemos como asociación es que todos nuestros socios se dediquen básicamente a sus oportunidades y sus retos que tienen de producción, pero en cuanto a reformas que pueden salir de leyes, ya sean laborales, aduanales, fiscales, que nosotros seamos ese filtro que pudiera llevarlos a que ellos trabajen sin este tipo de preocupación , destaca.

Dicha certificación, menciona, fue lograda gracias a la aplicación del Sistema de Gestión de Calidad (SGC), a la cual se sometieron durante poco más de un año y que contempla el incremento de la satisfacción de los asociados, la estandarización de actividades, mejorar la eficiencia, entre otros beneficios.

LA INCERTIDUMBRE FISCAL

Y justamente sobre las reformas pendientes, Lomelí Pierce comentó que el sector se encuentra con la incertidumbre de ciertos ajustes a nivel fiscal, como el Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU), cuya resolución para definir su vigencia aún no tiene plazo.

Todo lo que traíamos en la mesa se detuvo y se ha detenido por bastante tiempo, nosotros lo que quisiéramos ver es una plataforma de leyes que nos dé una certeza para poder planear a corto, mediano y largo plazo , apunta.

Es una industria que está en constante innovación y en una competencia global que no se puede dar el lujo de estar sujeta a un decreto que tiene vencimiento, o a ciertas condiciones que no nos dan esas certezas .

scervantes@eleconomista.com.mx