A pesar de que la prioridad del gobierno federal es el sur-sureste, Guerrero no está incluido en los grandes proyectos regionales; además, registró recortes en subsidios y programas de inversión en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020.

“Guerrero no está incluido en los proyectos federales del sur-sureste. Queremos un acercamiento con el gobierno federal para que nos pregunten qué necesitamos para acelerar el desarrollo del estado”, expresó, en entrevista con El Economista, Julián Urióstegui Carbajal, presidente del Consejo de Cámaras Industriales y Empresariales de Guerrero (Concaingro), quien solicita al presidente Andrés Manuel López Obrador y a Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, quien es el enlace directo con las cámaras industriales, una reunión mediante la interlocución de Francisco Cervantes, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) —se prevé que próximamente sea la cita.

Los grandes proyectos regionales del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024 son tres: Tren Maya, Istmo de Tehuantepec y Zona Libre de la Frontera Norte. Los primeros dos, del sur-sureste.

El Tren Maya pasará por Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, mientras el Corredor Transístmico, que remplazaría a las Zonas Económicas Especiales (ZEE), integra 76 municipios de Oaxaca y Veracruz, destacando los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz.

De hecho, en el PND, Guerrero sólo aparece en los programas Sembrando vida, reconstrucción por sismos, construcción de caminos rurales (sin detalles) y distribución de fertilizantes.

Asimismo, de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, en el PEF 2020 se observan disminuciones para Guerrero de 36.8% anual real en programas de subsidios (de 3,630.7 millones de pesos aprobados en el 2019 a 2,375.3 millones en este ejercicio fiscal) y de 77.7% en proyectos de inversión (de 3,871.2 millones a 893.4 millones).

A esto se suma que en el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado, que asciende a 859,022 millones de pesos en los próximos cinco años, Guerrero no es contemplado en proyectos de transporte (carreteras, ferrocarriles, puertos, y aeropuertos).

Ante este panorama, la Concaingro plantea que el gobierno federal impulse en Guerrero infraestructura, una zona libre, cadenas productivas agroindustriales, la minería y la vivienda.

“Queremos enseñarle a la Federación cuáles son los proyectos en el estado, que ayuden a apuntalarlos, necesitamos que no caiga la inversión federal en infraestructura, porque sin esos recursos las regiones quedarán aisladas del desarrollo económico”, dijo Urióstegui Carbajal.

ZEE y agroindustria

Julián Urióstegui hizo hincapié en que el gobierno federal debe crear una zona libre con incentivos fiscales similares a la cancelada ZEE de Lázaro Cárdenas- La Unión —proyecto que nació en el 2016 con Enrique Peña Nieto y cuyo potencial de inversiones a largo plazo de las siete zonas era de 42,287 millones de dólares.

“Nos interesa que el esfuerzo de los gobiernos estatales y las cámaras empresariales no se pierda, para que, en el caso de La Unión-Zihuatanejo, mantenga ese motor económico; la zona libre es simple, mediante un decreto”, explicó.

Para la agroindustria, indicó, se pretende que la Federación fortalezca las cadenas productivas, como limón, mango, café, coco, y mezcal, “el reto de Guerrero es pasar de ser principales productores a ser los principales exportadores”.

“Somos optimistas, la Concaingro ya se consolidó como la plataforma empresarial representante en Guerrero de Concamin y del Consejo Nacional Agropecuario, nos han abierto puertas”, señaló.

Vivienda

En vivienda, el presidente de Concaingro destacó el proyecto de 14,000 casas de interés social en el estado, con una inversión de 4,700 millones de pesos, que atenderá a trabajadores del Infonavit, Fovissste y sin seguridad social, cuyo mercado potencial es de 180,000 personas.

“Del gobierno federal necesitamos apoyos mínimos de infraestructura, mínimos para lo que vale el proyecto, la Federación puede aportar 100 millones de pesos para un bulevar que dé acceso a ese desarrollo, a fin de denotar un proyecto de 4,700 millones de pesos”, manifestó.

Reconoció que el gobernador Héctor Astudillo Flores ayudó con incentivos fiscales y el acompañamiento regulatorio, “eso abona a los inversionistas, que en una ventanilla única se hagan los trámites de forma ágil y transparente”.

“A partir de la llegada de Héctor Astudillo, en octubre del 2015, se logró articular la agenda de los sectores productivos con las políticas públicas del nuevo gobierno, coincidieron los ejes de trabajo: turismo, industria, minería, zonas libres, vivienda y diversificación económica”, aseveró.

Minería e infraestructura

La minería de Guerrero es referente nacional: tiene el quinto PIB de minería no petrolera más grande del país (12,200 millones de pesos) y de los 1,227 millones de dólares de inversión extranjera captada en cuatro años, 72% corresponde a la rama de minería de minerales metálicos.

“El Clúster Minero y el gobierno estatal, que incentivan la proveeduría local y las prácticas ecológicas, permitieron su dinamismo y posicionamiento mundial. A la Federación le pedimos algunos programas focalizados de seguridad para un sector que es el segundo motor económico de Guerrero, detrás del turismo”, refirió Urióstegui Carbajal.

En infraestructura, solicita, por ejemplo, recursos para “Costa grande, a Zihuatanejo-Acapulco, que además de dinamizar con derrama y generación de empleos, se apoyaría un puente vial importante para el estado. También en la zona poniente de Acapulco, pegado a San Marcos, necesitamos otra carretera que denotaría un corredor turístico”.

[email protected]