El gasto federalizado presentó un monto de 1.13 billones de pesos en los primeros ocho meses del 2016, el nivel más elevado, en igual periodo de análisis, desde que tiene registro la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Este comportamiento se debe al desempeño positivo que ha tenido la recaudación federal participable (RFP), también en un umbral récord, que durante el lapso señalado alcanzó los 1.84 billones de pesos, con lo que obtuvo un crecimiento de 8.6% a tasa anual real.

El gasto federalizado, que obtuvo una tasa anual real de 2.7%, son los recursos que se transfieren a las entidades federativas, municipios y demarcaciones de la capital del país; este concepto está constituido por los ramos 28 (participaciones federales) y 33 (aportaciones federales).

A estos apartados se agregan recursos para la protección social en salud (incluye el programa Seguro Popular y la parte de Aportaciones a Fideicomisos Públicos del programa Dignificación, conservación y mantenimiento de la infraestructura y equipamiento en salud), convenios de descentralización (corresponden a acciones de colaboración y coordinación entre las dependencias federales y los gobiernos de las entidades federativas) y de reasignación (recursos transferidos a los estados por las dependencia y entidades públicas para el cumplimiento de objetivos de programas federales).

En este sentido, las participaciones federales alcanzaron el monto de 477,912.7 millones de pesos entre enero y agosto del año en curso, con un aumento anual de 9.2% en términos reales, que significó la tasa más elevada en seis años; mientras las aportaciones federales registraron 421,511.2 millones de pesos, un ascenso de 0.4%, frente a la caída de 2.0% en igual periodo del 2015.

Estos rubros, que también obtuvieron montos récord, representan 79.9% del gasto federalizado. Es importante destacar que las participaciones federales forman parte del gasto no programable (erogaciones que no se identifican para su aplicación con el cumplimiento de programas federales específicos y se encuentran asociadas con el cumplimiento de obligaciones financieras y a la transferencia del Ramo 28), dependiendo del comportamiento de la RFP.

En sentido contrario se encuentran las aportaciones, que son parte del gasto programable, independiente de la evolución de la RFP o cualquier variable, es decir, este ramo está etiquetado (destino específico).

Reglas de distribución

Respecto del incremento del gasto federalizado, Kristobal Meléndez, analista de Gobiernos Subnacionales del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explicó que hay reglas de distribución que determinan cómo les va a ir a los estados; depende principalmente de la recaudación local, crecimiento económico estatal, aumento en la población, entre otras variables. Si un estado tuvo un buen comportamiento se verá que tiene mayores recursos, mientras que a los que les va mal tendrán un retroceso, como es el caso de Campeche y Tabasco .

Refirió que la población es uno de los elementos importantes en la distribución de recursos porque la mayoría de las fórmulas está ponderada por este indicador. Por eso hay economías estatales que a veces terminan recibiendo menos recursos. Normalmente sí hay una relación con el crecimiento económico estatal; pero hay fondos, por ejemplo, los que tienen que ver con el sector petrolero, las entidades que reciben esos recursos, con la disminución en el precio del petróleo, como Chiapas, Veracruz, Campeche y Tabasco, se han visto rezagados .

Cambio de fórmula

Desde el 2008 la distribución de las transferencias federales no etiquetadas para los estados, conocidas como Participaciones a Entidades Federativas y Municipios del Ramo 28, se ha modificado por dos razones: los cambios a la fórmula de distribución del Fondo General, que prioriza crecimiento económico y aceleración poblacional, y el fondeo creciente de flujos de ingresos específicos, que son distribuidos según el lugar donde se generan.

Los territorios que se han visto perjudicados por esto son la Ciudad de México, Tabasco y Veracruz, al presentar disminución en su proporción ostentada en el Ramo 28 del 2008 al 2015. La primera entidad pasó de 12.27 a 11.63%; la segunda, de 3.82 a 3.34%, y la tercera, de 5.81 a 5.47 por ciento.

En tanto, estados como el Estado de México, Guanajuato y Guerrero, son los que más han aumentado sus participaciones, ya que se han beneficiado tanto de los cambios en la fórmula del Fondo General como del aumento en términos relativos de las participaciones financiadas por flujos de ingresos específicos.

Paquete económico del 2017

El gasto federalizado del Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el ejercicio fiscal del 2017 suma 1.64 billones de pesos, que significaría una caída de 3.1% en cifras reales, en comparación con el presupuesto aprobado para el 2016; esta disminución sería la segunda de forma consecutiva.

laura.quintero@eleconomista.mx