Con una inversión de 1,413 millones de dólares, el gasoducto de 982 kilómetros que inicia en el hub gasero de Waha al sur de Texas para importar gas natural a Topolobampo y Mazatlán arrancará operaciones en la segunda quincena de julio, para abastecer por primera vez a Sinaloa, con una capacidad de 670 millones de pies cúbicos diarios del hidrocarburo de importación, anunció el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.

Este volumen de importación equivale a más de 8% de la demanda nacional actual y representa un hito para la industrialización de la entidad, ya que el uso del gas natural es 60% más barato que el combustóleo y emite 70% menos de dióxido de carbono (CO2).

De acuerdo con el titular de Energía, al concluir el sexenio habrá incrementado 66% la red nacional de gasoductos, al pasar de 11,347 a 18,800 kilómetros, “lo que constituye la mayor expansión de la historia realizada en tan sólo un sexenio de gobierno”.

Con la llegada de gas natural a Sinaloa se podrán atraer empresas y nuevas inversiones privadas para generar empleos y favorecer la derrama económica en el estado. Asimismo, a través de líneas de distribución subterráneas que están siendo instaladas en las principales ciudades de la entidad, el gas natural pronto llegará a comercios y hogares y propiciará competencia con el gas LP, con lo que los consumidores podrán beneficiarse con tarifas más accesibles, señaló.

La llegada del gas natural a Sinaloa, añadió, tendrá un impacto y una importancia semejante a la que en su momento tuvo la del ferrocarril, “los gasoductos que ahora se están construyendo no serán tan vistosos, ya que operarán bajo tierra, pero su contenido tendrá una huella relevante para impulsar la vitalidad económica de ese estado del noroeste de la República”.

Esta red de transporte de gas natural fue adjudicada a la empresa TransCanada para el abasto del hidrocarburo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), aunque, de acuerdo con las nuevas disposiciones legales de la reforma energética, debe ser de acceso abierto para que terceros utilicen la capacidad que la estatal eléctrica no opere por distintos periodos.

Por tanto, para comercializar el gas a los hogares, distribuidores y la industria podrán hacer uso del gasoducto, con lo que empresas como la española Gas Natural Fenosa, que a su vez se adjudicó como zona de distribución a la entidad, podrá utilizar esta red de transporte.

Abastecimiento

Jaime Hernández Martínez, director general de la CFE, organismo que ha realizado las licitaciones para los gasoductos anclándolos a su demanda, recordó que 80% del costo de generar energía eléctrica depende de los combustibles.

Enfatizó que la inversión que se ejerce en Sinaloa para proyectos energéticos incluye dos reconversiones de combustóleo a gas natural en las centrales de Topolobampo 1 y José Aceves Pozos en Mazatlán, así como la construcción de dos nuevas centrales de ciclo combinado, Topolobampo 2 y 3, y los tres gasoductos de Waha a Topolobampo, El Encino-Topolobampo y el ramal Topolobampo.

Los proyectos constituyen inversiones por 2,200 millones de dólares y añadirán 2,200 megawatts de capacidad instalada a la generación de la CFE, equivalente a casi 3% de la capacidad instalada nacional.

“Será suficiente para abastecer de energía a 1.5 millones de hogares, con lo que se dejarán de emitir 2.4 millones de toneladas de CO2, que será como sacar de circulación 500,000 vehículos, que son prácticamente la mitad de los que circulan en Sinaloa”, dijo Jaime Hernández.

El gobernador Quirino Ordaz Coppel destacó que la entrada del gas natural a Sinaloa representará “un antes y un después”, al alentar el desarrollo económico.

Beneficios del gas natural

México se encuentra junto al mercado más barato de gas natural en el mundo, lo que permite que los precios del hidrocarburo sean menores a otros combustibles como el combustóleo, que es hasta 60% más caro en su uso para la generación de energía eléctrica y procesos industriales.
El uso de gas natural reduce en más de 70% las emisiones de CO2 a la atmósfera en comparación con otros fósiles como diesel y combustóleo.
Las economías predominantemente primarias, como Sinaloa, encuentran beneficios en la llegada de inversiones de carácter industrial para las cuales el uso de combustibles más baratos resulta un factor que permite la rentabilidad de sus proyectos.