Puebla, Pue. A más de un año de la pandemia de Covid-19, alrededor de 40 empresas poblanas, desde micro hasta macro, no han podido retomar proyectos de obras privadas o no los han iniciado debido a la falta de liquidez, informó la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC). 

Héctor Sánchez Morales, presidente local del organismo, que representa a 300 empresas, comentó que la cifra puede crecer en lo que resta del presente año si el gobierno estatal continúa demorándose en iniciar las licitaciones de su plan de obras.  

Comentó que para la mayoría de las empresas los planes se alteraron al descapitalizarse, debido al paro de actividades de cinco meses que se presentó el año pasado, aunado a que algunas tardaron todavía otros tres meses en reactivarse, ya que pagaron a personal y a proveedores por material que no se usó.

Indicó que las licitaciones ayudarán a retomar las actividades para generar ingresos a los que ganen los proyectos, y que a su vez haya la subcontratación de otras empresas en trabajos más especializados. 

Sánchez Morales comentó que en este periodo de crisis económica la obra pública es fundamental para el sector, siempre y cuando se incluya a la mayoría de este.

Afectaciones

Puntualizó que el primer confinamiento del año pasado trajo consecuencias graves, porque se perdieron 7,500 empleos en el sector, de los cuales solo 3,500 se recuperaron cuando hubo licitaciones del gobierno de en el último trimestre; sin embargo, en lo que va del 2021 se volvieron a perder al no haber aún proyectos públicos.

Destacó que la mano de obra es imprescindible, ya que 70% de un proyecto de obra pública o privada requiere de personal para trabajos detallados que una maquinaria no puede hacer.

El dirigente local de la CMIC reconoció que en general viven un panorama incierto, en este tenor, a las 40 empresas en stand by les preocupa el futuro, ya que al estar parados los proyectos estos se van encareciendo, debido al alza de costos en materiales.

Incluso, alertó, pueden correr la misma suerte de 20 constructoras que quebraron por la pandemia, al no tener liquidez para continuar y tuvieron que vender la maquinaria para incursionar en otros giros.

Confió en que el semáforo epidemiológico de Puebla se mantenga en color amarillo, para poder incrementar el personal y darles celeridad a los proyectos existentes, pero dependerá del comportamiento social y los resultados que dé la campaña de vacunación de adultos mayores.

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