Monterrey, NL. En los primeros meses del año en curso, los mayores montos de deuda estatal per cápita se registran en entidades de la frontera norte del país, debido a que adquirieron financiamientos de manera indiscriminada en anteriores administraciones, además de que enfrentan el aumento del costo financiero por elevadas tasas de interés, indicaron especialistas.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al cierre del primer trimestre del 2019, el podio se compuso por Nuevo León, con obligaciones financieras del gobierno estatal por habitante que ascendieron a 13,427.7 pesos; Chihuahua, con 12,902.8 pesos, y Coahuila, con 12,038.9 pesos.

Considerando sólo el primer trimestre de cada año, se observa que desde el 2011 la primera posición pertenece a uno de los tres estados referidos; en el 2010 la cima la ocupó la Ciudad de México.

Al respecto, José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), dijo que la deuda per cápita afecta al desarrollo económico de Nuevo León, Chihuahua y Coahuila.

“Al tener un elevado endeudamiento per cápita, lo que refleja es lo que en promedio debería aportar cada habitante para poder eliminar esa deuda (...) Entre más elevado sea, son los recursos que cada uno de los estados va a tener que destinar para cubrir esa deuda, y los intereses que genera”, explicó.

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), indicó que cuando se hizo la reforma de la Ley de Coordinación Fiscal en el 2007, en la cual se dieron mayores recursos a las entidades, ocasionó que al tener mayor capacidad de pago éstas se vieron tentadas a adquirir más deuda.

Además, expuso, la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y Municipios, que regula el endeudamiento de los estados, nació en el 2016.

“En el análisis de deuda per cápita se observa que son los estados del norte principalmente los que están más endeudados; sin embargo, hay otros indicadores como la deuda entre el Producto Interno Bruto de la entidad, en el que Nuevo León está en séptimo lugar, con 4.6%, y Chihuahua en primero, con 7.0%”, destacó Meléndez Aguilar.

Preferencia por infraestructura

Ramiro Roberto González Gutiérrez, coordinador de Morena en el Congreso de Nuevo León, aseguró que la deuda de la entidad creció en administraciones anteriores y aunque el actual gobierno estatal se ha enfocado en el tema de austeridad, “apretándose el cinturón, le ganó la infraestructura, porque las pasadas administraciones dejaron muchos pasivos (...) Es una bola de nieve que ha arrastrado el gobierno de Nuevo León durante casi cuatro años”.

Refirió que actualmente el Congreso local está en negociaciones con el gobierno para redimensionar la deuda y disminuir el plazo promedio de la misma, mientras que el secretario de Finanzas y Tesorería General del estado, Carlos Garza, se ha reunido con la SHCP para solicitar más financiamiento a fin de desarrollar infraestructura.

El analista del CIEP expuso que con la reestructura de la deuda, Nuevo León consiguió reducir de manera importante la tasa de interés, y eso le da un buen manejo de deuda, puesto que disminuye el plazo y se paga una tasa de interés menor, “eso le da la posibilidad de enfrentar el pago de deuda y bajarla”.

“Porque uno de los objetivos que tiene en Nuevo León es pasar del semáforo amarillo (endeudamiento en observación) al semáforo verde (endeudamiento sostenible) en el Sistema de Alertas, y de esa manera podría estar triplicando el nivel de deuda que se pudiera obtener para financiar la inversión pública, la cual ha sido recortada por el gobierno federal (...) Creo que está a punto de entrar Nuevo León a semáforo verde”, estimó.

Reestructura

Arturo Fuentes Vélez, secretario de Hacienda de Chihuahua, afirmó que tienen una deuda heredada de anteriores administraciones y que durante dos años y medio de la actual administración no han contratado financiamientos de largo plazo adicionales.

“Actualmente estamos en un proceso de reestructura. La deuda se divide en contratación con la banca comercial, otra parte con Banobras, con un bono cupón cero y la bursátil, son certificados que tienen como respaldo los ingresos de cuota de las carreteras del estado”, agregó.

“Hemos hecho esfuerzos importantes, primero no contratar deuda adicional, el segundo es un acuerdo de austeridad que el gobernador emitió, el primer año de vigencia nos dio 1,700 millones de pesos de ahorro, en algunas partidas como comunicación social, asesorías, adquisición de mobiliario, son cosas que se dejaron de hacer”, enfatizó.

El secretario estatal aseguró que uno de los puntos en los que se han enfocado es en reducir la sobretasa que se paga en los créditos bancarios y hacer un prepago de las emisiones bursátiles, con la finalidad de disminuir el servicio de la deuda, mismo que limita la capacidad de inversión pública, “hay un pasivo heredado de proveedores del sector salud por 2,000 millones de pesos”.

En la última reestructura pasaron de 1.82% de sobretasa a 0.82%, con la última reestructura están en un promedio de 0.58% de sobretasa en la parte bancaria, que es muy competitiva, puntualizó.

Sin variación

En el caso de Coahuila, en los últimos tres años casi no ha variado la deuda pública. Actualmente, el gobierno tiene una deuda estatal de 41,091 millones de pesos, considerando también la deuda a proveedores, comentó Luis Alfredo Medina, especialista del Consejo Cívico de las Instituciones Laguna.

Manifestó que este año, del total del presupuesto de Coahuila que asciende a 50,767 millones de pesos, un total de 3,989 millones de pesos serán para el pago de la deuda pública, lo que representa 8% del total.

En ese sentido, Kristobal Meléndez acotó que el nivel de deuda de Coahuila no se ha incrementado y que este fue un paso importante de la actual administración, “pero ahora falta disminuir el nivel de deuda con alguna estrategia, por ejemplo, sacrificando programas sociales, aunque este tipo de decisiones no sean populares”.

Tasas de interés

Por una parte, actualmente la tasa de interés objetivo del Banco de México se ubica en 8.25%, mientras en el primer mes del 2018 estaba en 7.25%; este incremento incide en el costo financiero de la deuda, es decir, encarece los financiamientos.

En este contexto, según información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a marzo del año en curso, Baja California, Quintana Roo y Veracruz fueron las entidades con la mayor tasa de interés promedio ponderada de los financiamientos estatales, arriba de 9.4%; en el otro extremo, Chiapas, Oaxaca, Estado de México y Chihuahua exhibieron un indicador debajo de 8.2 por ciento.

En relación con la tasa de igual lapso del 2018, destaca que solamente cuatro territorios mostraron disminuciones: Estado de México (de 8.29 a 8.06%), Nayarit (de 9.62 a 9.13%), Chihuahua (de 8.73 a 8.20%) y Chiapas (de 7.92 a 6.79 por ciento).

Mientras los mayores aumentos se dieron en Michoacán (de 8.09 a 9.39%), Baja California (de 8.51 a 9.73%), Tabasco (7.65 a 8.79%), Yucatán (de 8.37 a 9.13%), Sinaloa (8.53 a 9.28%), Campeche (de 8.43 a 9.13%), Baja California Sur (de 8.58 a 9.26%) y Puebla (de 8.50 a 9.18 por ciento).

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