Las modificaciones hechas por la reforma energética deberán acompañarse de la generación de soluciones alternas para la obtención de energía, advirtió Gerardo Saucedo Castañeda, presidente de la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería.

Durante su visita a Querétaro, Saucedo Castañeda refirió una investigación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus sigla en inglés), la cual indica que la demanda de combustible es cubierta, en 88%, por biocombustibles fósiles como gas y petróleo.

De 12% que resta, más o menos 9% es cubierto por la combustión de madera o carbón, principalmente para cocinar en zonas rurales y 3% restante es un sector que está creciendo mucho, utilizado para transporte urbano, principalmente , sostuvo.

El catedrático se refirió a los biocombustibles como una alternativa que debe comenzar a crecer; no obstante, reconoció que en ocasiones la parte económica es la principal limitante en la producción de este tipo de combustibles.

SECTOR EN EXPANSIÓN

De acuerdo con Saucedo Castañeda, el sector de biotecnología enfrenta importantes retos y oportunidades de desarrollo en áreas como salud, generación de alimentos y biocombustibles.

En el primero de los casos, dijo, la generación de nuevos fármacos a través de técnicas de biología molecular se ha convertido en un nicho de oportunidad poco explorado por las empresas del sector.

Otra posibilidad, dijo, es la generación de alimentos, con técnicas y microorganismos que promuevan el crecimiento de las plantas de una manera rápida y eficiente, sin utilizar tantos compuestos químicos.

A lo que se puede recurrir es a técnicas de control de plagas a través del control biológico, en donde hay hongos filamentosos que pueden atacar insectos, y esos insectos ya no se comen a la planta o el fruto, en su defecto , agregó.

Dijo que la utilización de técnicas que tienen métodos biotecnológicos otorga al agricultor la posibilidad de acceder a mercados cada vez más exigentes, como es el caso del europeo.

En este punto, reconoció a Querétaro como uno de los estados que destacan a nivel nacional por el uso de técnicas tecnológicas en la agricultura.

Hay gente que está trabajando en el Bajío, desarrollando plantas que son más resistentes al estrés hídrico; son plantas que pueden desalojarse, que pueden crecer, con bajos niveles de agua , destacó, al hablar de cultivos expuestos a temperaturas extremas.

Con 32 años de existencia, la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería agrupa actualmente a casi 1,800 socios, entre los que se encuentran estudiantes, profesionistas y empresas de todo el país.

lourdes.duran@eleconomista.mx