Empresas de la ciudad de Celaya, Guanajuato, se quejaron de hostigamiento por personal del Servicio de Administración Tributaria (SAT), al cual señalan que confunde el lineamiento del organismo de buscar operaciones inexistentes y tipifica como ilícitas operaciones de outsourcing, lo que ha propiciado el cierre de varias operaciones, al obligar a los contribuyentes a pagar créditos fiscales desproporcionados.

Empresas inconformes señalaron a la administradora de auditoría fiscal número 3, en Celaya, Guanajuato, María Trinidad Nájera Vite, por ese tipo de acciones.

“Aprovechando su autoridad, permite procedimientos contra empresas que utilizan el outsourcing en su operación y después de una revisión contable y una comprobación física a las operaciones, se les hostiga, intimida y se evita la conciliación, sin importar que el contribuyente demuestre la materialidad y que sus operaciones están en un marco de legalidad a la empresa, hasta calificar la operación inexistente”, relataron fuentes con conocimiento de los procedimientos.

Relataron que empleados del SAT adscritos a la oficina de la funcionara referida, establecen citas con las empresas usuarias de outsourcing y les indican a esos contribuyentes que han detectado operaciones inexistentes en su contabilidad; posteriormente los invita a no reconocer éstas so pena de iniciar comprobaciones, aunque las referidas operaciones sean totalmente reales.

Las visitas a las instalaciones de los contribuyentes por parte del personal de auditoría se realizan a pesar de la ausencia del representante legal de las empresas, y de manera amenazante indican que en caso de no aceptar la visita se solicitará apoyo a la fuerza pública, lo cual consideraron también un abuso de autoridad.

Ante tal amenaza, explicó uno de los involucrados, bajo la condición de no ser citado por su nombre, se les permite el acceso y son atendidos por personal administrativo, al cual intimidan con alardes de autoridad por pertenecer al equipo de Auditoría del SAT.

Como parte de la visita, interrogan al personal con preguntas como ¿quién les paga? ¿les han dejado de pagar? ¿los tienen registrados en el Seguro Social? ¿existen prestaciones o derechos que hayan sido violados por el patrón?, “preguntas que son fáciles de contestar cuando existe una verdadera operación en el negocio y un buen trato con el personal”, explicó un testigo de los interrogatorios.

Recordaron que ya hay antecedentes sobre el caso, pues hace tiempo, cuando el titular del SAT era todavía Aristóteles Núñez, durante una visita a Celaya, en una conferencia varios contribuyentes le expresaron su preocupación e inconformidad por la actitud hostil que percibían desde la llegada de Nájera Vite. “Tras escucharlos, Núñez le recomendó públicamente a la funcionaria que atendiera las quejas, pero cuando acudieron a las oficinas del SAT, les recriminó por haber levantado la mano para expresar su queja, lo cual reveló que eso no les había caído en gracia”.

Es muy común que durante las visitas del personal del SAT a las empresas que tienen operaciones vía outsourcing participen abogados del SAT, quienes señalan la presunción de operaciones inexistentes y sus repercusiones, “y sugieren al contribuyente tomar en cuenta que —cuando el personal fiscalizador termine su revisión— en caso de impugnar cualquier crédito ellos ganarán un posible juicio y no dudarían en hacerlo”.

Una consecuencia, advirtió uno de los inconformes, es que “aquellos contribuyentes que se atreven a defenderse e impugnar los créditos que emite la autoridad bajo un recurso de revocación se enfrentan a la negativa de atención sobre documentación a entregar y de manera paralela se mantiene la amenaza de abrir un acto adicional al que se impugna”.

Aseguraron que en más de una ocasión han invitado a la administradora a las instalaciones, para que constate la operación, manufactura, logística y demás operaciones del contribuyente, como lo recomendó el entonces jefe del SAT. “Entendemos que la contadora Nájera Vite tiene muchas actividades y no puede asistir con todos los contribuyentes pero puede alinear a su equipo de trabajo para que mantenga la objetividad en la operación y materialidad de los actos del contribuyente”, expresaron.