Tijuana, BC. La fuga de consumidores en Baja California no ha frenado a pesar de la fortaleza del dólar frente al peso, por lo que al cierre del año habrá alzanzado aproximadamente 7,500 millones de dólares, es decir, 1,500 millones más que el año pasado.

En tanto, el comercio fronterizo de Baja California habrá perdido ventas en un alrededor de 30 %, debido también a la homologación del IVA a 16 por ciento.

De acuerdo con Gilberto Leyva Camacho, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Tijuana, el tipo de cambio no parece frenar las compras de los tijuanenses en centros comerciales del sur de California.

Prueba de lo anterior son las largas filas de cruce internacional que se observan desde finales de noviembre en las garitas de San Ysidro y Otay, donde la espera pasó de entre 20 y 30 minutos, a dos horas o más, sobre todo en fines de semana.

Durante la semana pasada, el dólar promedió los 14.50 pesos en casas de cambio de Tijuana, pero llegó a tocar los 15 pesos en algunos días.

El dirigente de la Canaco comenta que los consumidores decidirán comprar del otro lado de la frontera si observan que su dinero les rinde más, tan sólo porque el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en California es de 8%, mientras que en Baja California está al doble.

Si la gente quiere gastar su dinero del otro lado, no puedes hacer nada mientras el gobierno no nos de las condiciones de competitividad que necesitamos , expresa.

Sectores más afectados

Y agrega que las estimaciones para este 2014 son ver rebasados los 6,000 millones de dólares que se dieron el año pasado por fuga de divisas por concepto de consumidores.

Estimaciones de la Canaco Tijuana indican que los giros de negocio que en la frontera se han visto más afectados con la homologación del IVA son el de abarrotes con 45% de disminución en el consumo; ferreteros 40%; llanteros 40%, inmobiliarios 30% y joyeros en 20 por ciento.

Elasticidad

Mientras, un estudio del Colegio de la Frontera Norte (Colef) sobre los impactos de la homologación del IVA, coordinado por el investigador Noé Arón Fuentes Flores, destaca que cuando la población adopta el hábito de consumir bienes estadounidenses, se produce un cambio cualitativo y cuantitativo de sus patrones de consumo que altera la distribución y las elasticidades del gasto .

En el mercado bajacaliforniano, la elasticidad del precio de la demanda en alimentos es 20% superior a la nacional , destaca.

Y refiere que ante ello, en Baja California las compras externas directas se incrementan entre 10 y 20%, dependiendo del incremento en los precios en territorio nacional.

Y es que existe el segmento de población en Baja California de nivel medio y medio alto que puede resistir los embates del tipo de cambio, dice el investigador del Colef, Wilfrido Ruiz, y que son quienes eligen realizar sus compras en California, por precio, variedad y calidad.

Lo cierto es que el aumento del tipo de cambio no ha sido un freno significativo para la fuga de consumidores en esta temporada decembrina, ocasionando afectación directa al comercio de la frontera que no compite ni en precio ni en variedad de productos.

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