Puebla, Pue. La Ciudad de la Ciencia y el Conocimiento de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) no ha arrancado su construcción, pese a que en enero pasado se colocó la primera piedra del complejo.

Lo anterior, debido a que la BUAP aún no recibe de los gobiernos local y federal los 45 millones de pesos que completan los recursos de la casa de estudios para hacer las obras de la primera fase, que costará alrededor de 300 millones de pesos.

El proyecto considera la construcción del nuevo campus Valsequillo, en el que se ofertarán algunas carreras relacionadas con la ingeniería y la biotecnología, así como el parque tecnológico Tecnópolis, el cual albergará empresas de base tecnológica.

La primera etapa, que estará en 56 de las 100 hectáreas localizadas en la junta auxiliar de San Pedro Zacachimalpa, cerca de la zona del lago de Valsequillo, perteneciente a la angelópolis, pretende estar lista en un lapso de entre tres y cinco años.

Al respecto, la directora general del Centro de Innovación y Competitividad Empresarial de la BUAP, Mónica Doger, explicó que todavía se encuentran en la etapa de búsqueda de apoyo económico. A las secretarías de Economía federal y de Competitividad, Trabajo y Desarrollo Económico local les solicitaron fondos por 30 y 15 millones de pesos, respectivamente, para sumarse a lo que aportará la universidad pública.

ELECCIONES RETRASAN PROCESO

Mencionó que -desafortunadamente- por las elecciones federales se tiene poco tiempo para buscar el financiamiento, principalmente con Economía, que está cerrando ventanillas extraoficialmente en mayo, aunque ya le fue presentado el proyecto para que pueda otorgar la aportación a través del fondo que tiene para el desarrollo de parques tecnológicos.

La idea es que, si llega el recurso en tiempo y en la programación que tenemos en este año, vamos a iniciar la construcción para que en marzo del 2013 se tengan los primeros edificios. A partir de ello se generará todo el proyecto del parque tecnológico, el cual está programado de tres a cinco años , mencionó.

Destacó que el proyecto generó interés entre las empresas desde que fue presentado. Tal es el caso de Volkswagen de México, de 40 socios locales del sector de Tecnologías de la Información afiliadas a la Cámara Nacional de Industria de Transformación y de algunos más de los rubros textil-confección y vestido.

Comentó que al estado le hace falta un parque de tal magnitud, pues aun cuando se tiene el del Tecnológico de Monterrey, éste es pequeño y sólo alberga a agencias de innovación, que no son más de 15 empresas.

miguel.hernandez@eleconomista.mx