Los daños económicos generados por diversas catástrofes a nivel mundial, tuvieron un costo de 146,000 millones de dólares el año pasado, de los cuales sólo 41% estuvo cubierto por algún seguro, informó Swiss Re Institute en su último reporte.

De acuerdo con el informe “Catástrofes Naturales en Tiempos de Acumulación Económica y Cambio Climático”, los daños asegurados en el 2019 fueron por 60,000 millones de dólares, en donde 52,000 millones corresponden a catástrofes naturales y el resto por siniestros antropógenos, es decir, causadas por alguna acción del ser humano.

Swiss Re destacó que el costo de estos desastres representó 0.17% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, cifra menor al promedio de los últimos 10 años, que es de 0.26 por ciento.

En el 2018, los daños económicos costaron al mundo 176,000 millones de dólares, de los cuales, 93,000 millones estaban asegurados, es decir, 52% por ciento.

El estudio destacó que, con el tiempo,  los daños asegurados han aumentado, gracias a las crecientes exposiciones generadas por el desarrollo económico y la urbanización en diferentes partes del mundo, lo que se ha reflejado en un incremento en las tasas de la cobertura del seguro como porcentaje del PIB.

“A medida que las personas se enriquecen, adquieren más activos que quieren asegurar contra daños imprevistos”, indicó.

En las economías avanzadas, por ejemplo, la cobertura del seguro era de apenas 3.3% del PIB en 1990, mientras que para el 2018 la tasa aumentó a 3.5%, y en los mercados emergentes pasó de 0.3 a 1.5 por ciento.

Cambio climático, cada vez más importante

Swiss Re refirió que los daños por desastres meteorológicos aumentan en paralelo al crecimiento de las economías y del cambio climático.

“Dado el aumento de las temperaturas a nivel global, creemos que la intensificación de los riesgos probablemente jugará un papel cada vez más importante en el crecimiento de los daños económicos producidos por fenómenos meteorológicos en las próximas décadas”, se lee en el documento.

En este sentido, apuntó que algunos riesgos secundarios —como la sequía, incendios forestales e inundaciones— han tomado fuerza en los últimos años y se vuelven más extremos debido a las condiciones climáticas como un clima extraordinariamente seco, el aumento de las precipitaciones y la elevación del nivel del mar.

En el caso de las olas de calor, otro de los riesgos secundarios a los que se enfrenta el mundo, algunas teorías físicas y modelos informáticos convergen para mostrar un incremento tanto en la frecuencia como en la intensidad en la mayoría de las partes del mundo.

Swiss Re agregó que el efecto del cambio climático también repercute en los montos de daños asegurados, los cuales son más elevados, además de que también hay indicios de que afecta a riesgos máximos, como los ciclones tropicales en el Atlántico Norte.

“El cambio climático se ha convertido en una llamada de atención que alerta de que los modelos necesitan actualizarse continuamente, a un ritmo acelerado; sin embargo, determinar si un fenómeno meteorológico específico se ha vuelto más probable o más grave debido al cambio climático sigue siendo todo un desafío, dados los muchos y diferentes componentes implicados, incluidos los desarrollos socioeconómicos”.

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