La Ciudad de México ocupó el primer puesto en generación de empleo formal entre el 2011 y el 2016, mientras en el 2017 Jalisco fue la entidad que más plazas nuevas creó; para este año la capital del país encabezó nuevamente la lista.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), considerando sólo el primer cuatrimestre de cada año, la ciudad presentó un crecimiento anual de 87.2% en este 2018, llegando a 61,285 nuevos trabajos asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Del total de puestos creados en la capital, una tercera parte son eventuales, lo que se explica por el periodo electoral y las contrataciones temporales que requiere la reconstrucción por el sismo del pasado 19 de septiembre, explicó Héctor Magaña Rodríguez, analista del Tecnológico de Monterrey.

En el lapso analizado, el Estado de México y Nuevo León completaron el podio. El territorio neolonés registró 41,445 nuevos empleos y una variación anual de 12.7%, mientras el mexiquense, 42,090 y 47.5 por ciento.

Jalisco, cuarto lugar nacional, mostró una tendencia de desaceleración en el primer cuatrimestre del año en curso en relación con el mismo periodo del 2017, pasando de una generación de 38,226 a 31,144 puestos, es decir, una reducción de 18.5 por ciento.

Magaña Rodríguez indicó que la pérdida de ritmo que se presenta en el estado tapatío refleja el rezago que ha presentado en materia industrial, sector que es el mayor creador de trabajos.

“Jalisco se ha enfocado en el desarrollo de actividades terciarias, lo que ha disminuido la inversión extranjera, privada y pública en la industria”, señaló.

Además, el analista informó que la entidad experimenta un proceso de estabilización económica, por las elevadas tasas de crecimiento que se observaron en años anteriores, causa por la que fue rebasada en creación de empleos.

Al otro extremo, los estados que más aceleraron en generación de plazas aseguradas en el IMSS en los primeros cuatro meses del 2018, en relación al periodo enero-abril del año pasado, fueron Durango, de 1,259 a 8,260 puestos (incremento de 556.1%); Zacatecas, de 2,751 a 7,840 (185.0%), y Veracruz, de 3,538 a 9,423 (166.3 por ciento).

“El dinamismo de Durango y Zacatecas se explica con la reestructuración en materia de política económica que han puesto en pie los gobiernos estatales, promoviendo e incentivando la actividad agroindustrial y fabril, así como las políticas para frenar la migración”, explicó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

En Veracruz, añadió, el resultado fue consecuencia de los ajustes que se presentan en la estructura política y gubernamental; la corrupción aunada a la mala distribución de los recursos que se tuvieron en años previos que produjeron estancamiento en materia laboral.

Excepciones

En el primer cuatrimestre del 2018, sólo Tabasco y Guerrero registraron pérdidas en el mercado formal, con detrimentos de 1,396 y 1,278 empleos asegurados en el IMSS, respectivamente.

De hecho, al considerar sólo los primeros cuatro meses, se observa que el primer estado hila cinco años en números rojos y el segundo, cuatro.

Los bajos niveles de los precios del crudo, así como la disminución de la producción de hidrocarburos y sus derivados causaron pérdida laboral para el estado de Tabasco, por su alta dependencia a este sector (54.1% es la participación de la minería petrolera en su Producto Interno Bruto), coincidieron expertos.

“Para los tabasqueños es difícil ocuparse en otros sectores de la actividad económica debido a que en gran parte la mano de obra en dicho estado es calificada; a diferencia de Campeche, que a pesar de encontrarse en una situación similar, logró diversificar su actividad e incorporar a la población al sector laboral formal, desarrollando la agricultura, el turismo y los servicios”, refirió el especialista del Tecnológico de Monterrey.

Para Guerrero, enfatizó, el comportamiento del estado se ve influenciado por la delincuencia e inseguridad que generan una reducción importante de inversión, traducida en pérdidas laborales; la situación de pobreza del territorio también aumenta los flujos migratorios.

En los primeros cuatro meses del 2017, el detrimento de puestos asegurados en el IMSS se presentó en Morelos, Chiapas, Campeche, Tabasco y Guerrero; los dos últimos continuaron en terrenos negativos este año.

Morelos perdió 890 empleos el lapso de análisis del año anterior, mientras que para el 2018 creó 2,471 trabajos; al respecto, el analista del CIEP  acotó que el estado consiguió incorporar trabajadores al sector formal, en gran parte, por las labores de reconstrucción necesarias por la reciente contingencia, por lo que del total, 36.0% son temporales.

Chiapas generó 1,127 nuevas plazas al primer cuatrimestre del año, de éstas, la totalidad fueron permanentes, derivado de los proyectos que se estiman a largo plazo en el territorio.

“El hecho de que se espera una cantidad de trabajo considerable de reconstrucción por varios meses, propone que la generación de empleo se considere permanente en vez de temporal como se da normalmente por proyectos menores en el sector”, mencionó Meléndez Aguilar.

Campeche por su parte, creó 2,079 incorporaciones al sector formal, recuperándose de la pérdida registrada de 1,405 empleos en el mismo periodo del año anterior.

“La reactivación y reestructuración del sector extractivo, aunado a la expansión de la economía a sectores como servicios y el comercio, permitieron la creación de nuevos empleos en el estado de Campeche”, manifestó.

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