Guadalajara, Jal. Asaltos a mano armada, extorsiones telefónicas y secuestros acechan a los comerciantes abarroteros del país, quienes denuncian un aumento de 50% en el número de robos durante los últimos ocho meses, así como el repunte de otros delitos relacionados con la delincuencia organizada.

Lo anterior de acuerdo con la Asociación Nacional de Tiendas de Abarrotes (Antab), que afilia a 30,000 establecimientos de Jalisco, Colima, Nayarit, Michoacán, Estado de México y Distrito Federal.

Desde el año pasado, la Antab comenzó a recibir un promedio de tres reportes diarios de intentos de extorsión hacia propietarios de tiendas de abarrotes, aunque en Nayarit estos delitos son el triple que en el resto de las entidades.

Tan sólo en la capital jalisciense, mientras en el 2011 se presentaban ocho asaltos en promedio por día, de noviembre a la fecha la incidencia pasó a 12 ilícitos diarios, es decir, alrededor de 360 mensuales.

El presidente del organismo, Víctor Guillermo Hernández, dice a El Economista que la inseguridad ha golpeado al sector abarrotero en los últimos tres años. Sin embargo -continúa-, en los meses recientes la violencia se agravó, sobre todo porque empezamos a ver que la delincuencia organizada también quiere penetrar en los pequeños negocios .

Te llaman por teléfono, te piden cierta cantidad de dinero y te dicen que si no se los das te van a matar o a quemar tu negocio , comentó Hernández Pérez, quien denunció que, pese a las constantes solicitudes de apoyo, las autoridades municipales y estatales han desatendido su demanda de apoyo.

Sólo en el 2011, la Asociación tuvo conocimiento de tres secuestros de abarroteros afiliados, todos en Jalisco.

Por uno de ellos, la familia dio 30,000 pesos; por otro, 120,000, y por el tercero, 15,000 pesos , indicó.

CAMBIOS DE ESTRATEGIA

Tras varias reuniones fallidas con autoridades municipales y estatales, los abarroteros decidieron que nosotros tenemos que solucionar nuestros problemas y tomar el toro por los cuernos .

La primera medida fue enrejar los establecimientos, aunque la imagen de cárcel les restaba competitividad frente a las grandes cadenas de autoservicio y tiendas de conveniencia. Por ello, los empresarios se dieron a la tarea de diseñar una tienda modelo en la que en lugar de barrotes, decidimos poner anaqueles al frente y éstos le dan vista al comercio y, al mismo tiempo, un poco más de seguridad porque hacen el papel de barrotes .

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