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Arrancan trabajos de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo con la lupa en IA y trabajadores de apps
La Conferencia Internacional del Trabajo que inició sus trabajos en la 114ª Asamblea este 2 y hasta el 12 de junio, enfocará sus deliberaciones en el impacto y la regulación de la Inteligencia Artificial (IA) dentro del entorno laboral global.

La Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), que inició sus trabajos en la 114ª Asamblea este 2 y hasta el 12 de junio, enfocará sus deliberaciones en el impacto y la regulación de la Inteligencia Artificial (IA) dentro del entorno laboral global, un tema estructural desarrollado en el informe técnico presentado por el director general del organismo, Gilbert F. Houngbo.
El documento de discusión analiza las transformaciones en el mercado de trabajo, identificando modificaciones en las tareas administrativas y la introducción de sistemas de gestión algorítmica para la supervisión directa del personal.
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Los debates técnicos abordan las asimetrías existentes en la adopción tecnológica entre economías con distintos niveles de desarrollo y las implicaciones distributivas que afectan de manera diferenciada según el género y el nivel de cualificación de la fuerza laboral.
La agenda de los delegados gubernamentales, empleadores y trabajadores prevé el análisis de mecanismos de gobernanza regulatoria a nivel internacional, la definición de estándares técnicos para garantizar la transparencia en el manejo de datos y el diseño de metodologías para la recualificación laboral continua ante la automatización de procesos industriales y de servicios.
La postura oficial del organismo subraya la necesidad de establecer políticas que eviten la ampliación de la brecha digital entre regiones. La gestión algorítmica del personal y la automatización representan factores de cambio en las condiciones de contratación, la estabilidad del empleo y la organización del tiempo de trabajo, lo que requiere un marco de discusión tripartita para la formulación de normativas adaptadas a las condiciones tecnológicas actuales.
El análisis técnico incluye la evaluación de las políticas de formación profesional, el financiamiento de los sistemas de protección social ante las transiciones tecnológicas y el papel de la negociación colectiva como instrumento jurídico para equilibrar la relación laboral en entornos digitalizados. Las delegaciones examinan cómo las herramientas tecnológicas modifican el rendimiento, la intensidad de las jornadas y la privacidad de los trabajadores en los diferentes sectores productivos.
Los representantes de los sectores gubernamental, empresarial y sindical evaluarán las propuestas de regulación con el objetivo de estructurar convenios y recomendaciones internacionales que definan el uso del software de supervisión dentro de los centros de trabajo, garantizando que el desarrollo técnico corresponda con los parámetros de la justicia social y el empleo formal.


