¿Cómo lograr una mejor infancia? Ésta fue la premisa del ingeniero Luis Martínez Zepeda, quien con la visión de que todos los niños tuvieran las mismas oportunidades, creó la Fundación Derechos de la Infancia, la cual arrancó sus actividades en el año 2000, e incluso después de su muerte en el 2010, dejó todo listo para que la labor continuara.

Tres fueron los problemas que él destacaba en importancia para un niño, la salud, la nutrición y la educación, por ello esta Fundación combina sus esfuerzos para atender a niños con cardiopatías y pequeños en situaciones de pobreza y vulnerabilidad social.

La Salud

En México se estima que cerca de 18,000 bebés nacen con alguna cardiopatía, el tipo de anomalía más común, causando muertes en el primer año de vida, si no es detectada a tiempo. En contraste, al recibir atención temprana, 90% de las cardiopatías pueden ser corregidas.

Hasta la fecha, con la contribución de la Fundación se ha mejorado la vida de más de 12,000 niños mexicanos. Ha equipado salas especializadas, hace cobertura de gastos en niños que no cuentan con ningún tipo de seguridad social y que se encuentran en instituciones pediátricas de salud. Además, se incide en gastos de recuperación, transporte y ha creado incluso un albergue para papás que se encuentran cuidando a sus hijos.

“Trabajamos principalmente en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, en el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez, el Instituto Nacional de Pediatría y recientemente el Hospital Regional de Enfermedades Pediátricas en Tuxtla, pues la mayor cantidad de casos llega de aquella región, por lo que decidimos ir allá”, cuenta José Luis Aguilar Pineda, actual presidente de la Fundación.

¿Cómo se puede evitar una cardiopatía congénita? Aguilar Pineda asegura que hay muchas formas.

Las causas se dividen en hereditarias (endogamia, diabetes, hipertensión, muertes súbitas, síndrome de Down); físicas (desnutrición, embarazos de alto riesgo o adolescentes, automedicación), y emocionales (embarazos no deseados, abandono de la pareja o crisis emocional durante el embarazo), varias de ellas son totalmente evitables.

Por ello, la Fundación también promueve la consciencia ante la enfermedad y sugiere recibir información sobre factores hereditarios, modificar hábitos alimenticios, tomar ácido fólico antes y durante el embarazo, vigilancia médica durante el embarazo y evitar crisis emocionales.

Educación

La Fundación también trabajan mediante un proyecto educativo que incide en los primeros cinco años de vida de un pequeño “los estudios de salud y desarrollo humano indican que los primeros años de vida son determinantes y entre más herramientas e instrumentos se le den a una persona, es más probable que cumpla sus expectativas como ser humano”, dijo Aguilar.

Se trata de educación preescolar para niños que viven en situación de vulnerabilidad social, por lo que tienen un componente de integración muy fuerte dentro de sus principios, “ya que desafortunadamente la situación de estas familias hace que esto quede en segundo término. Con la experiencia, se ha detectado que estos factores que rodean a los niños pueden hacer la gran diferencia de cumplir sus metas o no”.

Así, se brindan ambientes de aprendizaje incluyentes que refuerzan su desarrollo cognitivo, afectivo social y psicomotriz, para mejorar su calidad de vida; también se tiene intervención en nutrición, canalización médica (en caso de ser necesario) y psicológica, así comienzan grandes diferencias que incidirán en el futuro de estos pequeños.

“A través del juego, la comunicación y métodos revolucionarios, contribuimos para que exploten sus capacidades, es como una familia, que es la base de todo ser humano (...) Hay niños que llegan violentos, agresivos o tristes, en la comunión del lugar se estabilizan y empieza a haber un cambio”, enfatiza Aguilar.

“Incluso los papás se empiezan a involucrar, logran cosas que inmediatamente se reflejan en el niño; hay papás que nunca han abrazado a sus hijos y lo logran”.

Agregó que a veces el solo hecho de que se restaure la relación madre-hijo o padre-hijo ayuda mucho a que un niño crezca sano y en muchas ocasiones sólo se trata de guiarlos, darles más recursos para que vayan más allá.

El presidente de esta Fundación asegura que su labor va más allá, “nos gusta saber qué hay detrás de las personas que nos solicitan, qué ha afectado su salud o por qué el niño está en riesgo dentro de su hogar, sabiendo eso la Fundación busca fortalecer las redes de apoyo, pues tarde o temprano la Fundación dejará de brindar ayuda, pero asegurándose de que las personas lleven herramientas para evitar vulnerabilidad”.

Compartió que ir a los orígenes ayuda a comprender que las enfermedades o los problemas de vulnerabilidad van más allá de solo un medicamento o una breve recomendación. “Quisiéramos seguir replicando estos esfuerzos al interior de la República, para ello necesitamos de participación”, por ello están próximos a aperturar el fondeo, pues hasta el momento sólo se sostienen del fideicomiso que su fundador dejó a su muerte.

Para más información sobre la Fundación se puede visitar la página: http://www.fundacionderechosdelainfancia.com.mx/.