Sobre los conflictos en torno a la compra realizada por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), Jorge Ancona, director de Bayer Pharma en México, afirmó en entrevista que implicó todo un proceso de aprendizaje, donde la industria de innovación tardó en hacerle ver al organismo todo el esquema de propiedad industrial y las razones por las que sus patentes eran válidas.

Al final, detalla, lo terminaron entendiendo, los productos patentados quedaron como deben y no les fue mal; Bayer Pharma terminó colocando algunos productos patentados y también ganó en medicamentos sin patente, pero perdieron en dos: el dispositivo intrauterino (ante un DIU de la India) y el implante subdérmico (ante la colombiana DKT que lo ofreció más barato). Sobre este último hay corriendo un proceso judicial y una aclaración bajo los mecanismos de la UNOPS.

Bayer tiene abiertas dos denuncias relacionadas con la compra UNOPS. Por un lado sometió un amparo contra la reforma que permite a México comprar medicamentos en el extranjero con licitaciones de la UNOPS -uno de tantos amparos presentados por empresas farmacéuticas- y cuyo proceso judicial sigue caminando.

Y por otro, Bayer presentó una denuncia en contra del resultado que dejó fuera a su implante subdérmico.

Sobre este último Ancona dice que llegarán hasta el final del proceso para aclarar el error. Detalla que el problema está en que el producto que ganó no cubre la descripción de la clave inscrita en el Compendio Nacional de Insumos de Salud (CNIS) pues cubre por tres años cuando conforme la clave debe cubrir cinco años que son los que cubre el implante de Bayer Pharma.

maribel.coronel@eleconomista.mx