La petrolera gigante francesa integrada Total, que en México se constituyó como Total México SA de CV participando en el negocio de los lubricantes, en principio, y posteriormente incursionando en su negocio principal que es la exploración y extracción de petróleo al ganar bloquees durante las rondas petroleras además de la distribución y comercialización de combustibles, aclaró que cuenta con todos sus permisos en activo en el padrón de importadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT), que suspendió a 82 empresas por incumplimientos fiscales.  

Lo anterior, luego de que en el padrón de las empresas a quienes se les impuso la suspensión de actividades aparece la empresa Total Propane SA de CV, que con domicilio en Nuevo León, nada tiene que ver con la francesa.  

Cabe señalar que la empresa Total Propane, S.A. de C.V., la cual se encuentra señalada en la lista de contribuyentes suspendidos, no pertenece a Total México SA de CV, ni contamos con ningún tipo de relación laboral o comercial con ésta”, expuso Total México.  

En enero de 2017, la francesa Total inauguró su primera estación de servicio en México y aseguró que mediante una alianza con el grupo Gasored llegaría a 250 establecimientos en los siguientes dos años. 

Cabe recordar que sin modificar un solo reglamento, el gobierno federal encontró la forma de paralizar por lo menos durante mes y medio la competencia en las importaciones de combustibles de 45% de los permisionarios que realizaban estas actividades y bajo el argumento de inconsistencias en el SAT suspendió del padrón sectorial de importadores a 82 empresas del rubro. 

Esto ocurrió gracias a que previo a la obtención de un permiso de importación de combustibles ante la Secretaría de Energía es necesario formar parte del padrón de importadores que por sector permite al SAT llevar un control volumétrico de las compras y exportaciones que se realizan en el país. Así, en los tratados comerciales que tiene México con otros países se establece la equidad arancelaria y se recibe la recaudación por medio del comercio exterior.  

En el caso del padrón de importadores de sectores específicos del SAT, el registro hasta el 30 de junio era de 180 importadores de hidrocarburos; la inscripción a este padrón es un trámite bastante ordinario y se otorga en línea para que las empresas como cualquier contribuyente reporten sus actividades y paguen los respectivos impuestos. 

Los reportes se llevan a cabo cada mes y la inscripción al padrón se renueva de manera muy sencilla cada año, así se cumple con el Artículo 32D del código fiscal (que es como se conoce también al formato que se envía a las empresas como mero trámite para probar que están en cumplimiento). 

Además el 11 de junio pasado la Secretaría de Hacienda hizo un cambio a las Reglas de Comercio Exterior en el punto 2.4.1 con lo que los importadores privados están obligados ahora a importar únicamente en el punto geográfico de internación que dice su permiso, mientras que Pemex puede elegir en cada operación lo que logísticamente le resulte más rentable.  

Y así, el SAT encontró que algunas empresas estaban en incumplimiento de su formato 32D por días, horas o en verdadera falta dolosa. También que sus permisos de importación ante la Secretaría de Energía habían caducado o estaban a punto de hacerlo, que como la práctica anterior lo permitía, estaban importando por lugares distintos a los de su permiso y que en el caso de la importación por ferrocarril se usaban los vagones como almacenes para luego llenar las pipas, concepto que también cambió con las últimas modificaciones. 

Entre las empresas a las que se les suspendieron actividades están algunas del tamaño de Kansas City Southern, que hasta su último reporte importaba ya 2 millones de barriles de gasolinas de Texas a Guanajuato para las gasolineras de Exxon Mobil; otra es Repsol Downstream, que trae la gasolina vía portuaria para sus 200 estaciones de servicio y Ferrocarril Mexicano además de Ferrosur, que probablemente realizaban este llenado de pipas con combustible que traían de los puertos y hasta hace semanas lo hacían como práctica legal.  

Cabe recordar que la importación total de petrolíferos, que incluye gas licuado, gasolina, turbosina, diésel y combustóleo en el país fue de 985,685 barriles diarios en mayo pasado, con lo que ha caído 16% en dos años que van de esta administración; el 59% de las importaciones correspondió a Pemex este año, pero con un volumen de 578,125 barriles diarios, cayó 31% de mayo del 2019 a la fecha. La importación de privados, que a su vez constituyó en mayo el 41% del total, fue de 407,560 barriles por día, y aumentó 18% en este lapso.  

Así, Pemex tendrá que llenar este vacío, explicaron los expertos. Las ventas internas de Pemex en mayo fueron de 1 millón 109,514 barriles diarios, que si se suman a las importaciones de privados, dan una demanda aproximada de 1 millón 517,000 barriles por día, de la cual Pemex tiene sólo el 73% entre sus importaciones y producción. 

karol.garcia@eleconomista.mx