El magnate Carlos Slim dijo que sus inversiones en México podrían alcanzar el equivalente a unos 5,200 millones de dólares en lo que resta de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador si sus compañías logran contratos para construir proyectos de infraestructura clave.

“En el sexenio, depende mucho de lo que ganemos, pero yo creo que pueden ser obviamente más de 100,000 millones de pesos” (unos 5,191 millones de dólares al tipo de cambio actual), dijo Slim en una conferencia de prensa.

Slim, con inversiones en sectores como construcción, comercio, energía y telecomunicaciones, planea participar en las licitaciones que el gobierno organice para tales obras.

Aseguró que espera contar con socios extranjeros y nacionales, así como con financiamiento de la banca local y externa, a la que por la elevada liquidez que posee actualmente, le “encantaría” participar de “proyectos atractivos” para financiar, ejecutar y operar. “Hay muchos proyectos y hay mucho dinero, entonces lo que hay que hacer es encauzar ese dinero”, añadió Slim.

Destacó también que actores importantes de las finanzas como los fondos de pensiones están ávidos de buenas inversiones y México puede ofrecer rendimientos atractivos, en un panorama que combina una baja inflación con tasas de interés altas a largo plazo, en comparación con Estados Unidos o la Unión Europea.

“La gran oportunidad de México es que esos recursos que hay en el mundo estén disponibles para que México decida qué proyectos hacer”, agregó.

De las principales obras que impulsa López Obrador, Slim dijo estar interesado en concursar para construir uno de los tramos del llamado Tren Maya, un ferrocarril de pasajeros y carga que recorrerá la península de Yucatán.

“Lo que más nos interesa al grupo, creemos que es muy importante (...) que es uno de los retos y una de las propuestas del presidente López Obrador es impulsar el desarrollo del sureste mexicano”, afirmó Slim.

Seguridad jurídica para invertir

Aunque Slim no cree que la economía local crezca en el 2019, debido a las caídas en el consumo y la inversión tanto pública como privada, calificó como “una buena noticia” que la inflación general cerraría por debajo de 3% anual este año y consideró que existe seguridad jurídica para invertir en la segunda mayor economía latinoamericana.

La actividad económica en México se estancó en el segundo trimestre tras contraerse en el primero, confirmando la desaceleración en el país, y esta semana la agencia calificadora Moody’s recortó a 0.2% su proyección de crecimiento local para el 2019.