La querella contra las múltiples estrategias del gobierno mexicano para frenar las operaciones de actores privados en el sector energético y la política explícita de reposicionamiento de las empresas estatales: Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) llegó este martes a la Casa Blanca, luego de que ocho congresistas, tres de ellos senadores, enviaron una misiva al presidente Joe Biden pidiendo que interceda por las empresas de su país.  

Como usted sabe el gobierno de México recientemente puso en marcha una legislación proteccionista las cuales limitan severamente el acceso a hidrocarburos y energía renovable en los mercados”, aseveraron los legisladores.  

La carta fue firmada por los senadores John Cornyn, Ted Cruz y James M Inhofe, así como por los miembros del Congreso, Vicente González, Henry Cuellar, Jeff Duncan, W. Gregory Steuve y Garret Graves, quienes recordaron que previamente el ex presidente Donald Trump ya había recibido un documento similar en el cual se solicitaba apoyo ante las contrarreformas que se han intentado realizar para obstruir la reforma de apertura a privados del 2014, misma que atrajo a centenas de empresas estadounidenses que hoy ven sus inversiones en riesgo.  

En la nueva carta, los congresistas explican que el presidnete mexicano, Andrés Manuel López Obrador, promovió ante el congreso la reforma a Ley de Hidrocarburos dando al gobierno mexicano el derecho a ejercer control discrecional sobre las importaciones, almacenamiento y exportación de petrolíferos, así como revocar los permisos a través de la cadena de valor de los hidrocarburos a favor de Pemex.

Dicha reforma fue suspendida hasta la sentencia de amparo por dos jueces de distrito, y parece que tendrá el mismo destino que la modificación a la Ley de la Industria Eléctrica, que con más de 250 amparos fue suspendida también, pero un tribunal colegiado congeló la suspensión y pidió que los amparos comiencen cuando haya actos perpetrados, no como protección ex ante.  

Le solicitamos que actúe contra esas violaciones, entablando discusiones diplomáticas con el presidente López Obrador. Esto es necesario para establecer un campo parejo para las compañías estadounidenses operando en México”, aseguraron.  

Así mismo, los legisladores estadounidenses expusieron a Joe Biden que el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) obliga al gobierno mexicano a dar el mismo trato a las empresas de la región que a las nacionales o estatales igual que ocurre en los tres países. 

karol.garcia@eleconomista.mx