Boca del Río, Ver. De acuerdo con Roberto Díaz de León, presidente de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), hacen falta por lo menos 160 terminales de almacenamiento de combustibles adicionales a las 80 existentes el día de hoy es decir, un incremento de dos terceras partes de la infraestructura, para cumplir con las necesidades de seguridad energética nacional y la madurez del mercado.

“Llegar a 15 días de respaldo es la meta en los próximos 10 años, es el ideal con que los gasolineros tendremos seguridad en nuestro negocio y los consumidores un abasto garantizado, pero además, el mínimo legal será de 13 días, así que hace falta mucho por hacer”, comentó en la 31 Edición de la Convención Nacional Onexpo.

Los esfuerzos deben ser coordinados entre el gobierno —que lleva a cabo el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos en materia de refinación y tendido de ductos— y la iniciativa privada, que puede encontrar un modelo de negocios atractivo en el arrendamiento de infraestructura.

Hoy Pemex está apartando capacidad en terminales privadas, reveló Díaz de León, lo que envía señales positivas de la demanda creciente de estos servicios.

Sin embargo, las nuevas terminales de almacenamiento, reparto, trasvase y distribución deben complementarse con una verdadera red de transporte y no sólo los esfuerzos de punto de origen a punto de entrega que hoy se han desarrollado, aseguró. Para ello, los esfuerzos para incrementar la seguridad en la red actual de ductos de Pemex resultan fundamentales, aunque pueden ser complementados con otras buenas prácticas.

Por ejemplo, en algunas regiones de Estados Unidos existe una vigilancia más estrecha que incluso concede poder a las autoridades que atestiguan la perpetración de crímenes; en experiencias particularmente de Sudamérica, se han fortalecido los materiales con que se fabrican los ductos, con paredes dobles y hasta triples y revestimientos de concreto que dificultan su ultraje; finalmente, químicos que funjan como marcadores para rastrear el combustible sin también una opción que se debe analizar, siempre y cuando no incida en el precio final de los combustibles.

A decir del presidente de la organización más grande de gasolineros en el país, las regiones con mayor necesidad de infraestructura son el golfo y el centro. “Hoy existe la certidumbre jurídica para que se hagan las inversiones necesarias, es una oportunidad de crecimiento que esperamos que tomen los inversionistas”, expuso.

Diferencial en la frontera

En entrevista durante esta reunión que contó con poco más de 1,500 asistentes, Díaz de León reveló que la apertura de mercado ha provocado en la frontera norte un fenómeno que se observa en todos los mercados con condiciones económicas distintas: el diferencial de precios ha llevado a la pérdida de competitividad en el mercado mexicano y así, en lo que va del año, unas 60 estaciones de servicio en la franja fronteriza han reflejado una caída de hasta 40% en sus ventas, porque incluso con la reducción del IVA y el ISR a la mitad, la gasolina estadounidense ha sido hasta 3 pesos más barata, lo que provoca que los consumidores carguen combustibles del otro lado.

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