En 2015 se duplicaron más exportaciones de harina de pescado a China principalmente de productores de Sonora y Sinaloa que han exportado alrededor de 215,000 toneladas, informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).

El estado de Sonora es el mayor exportador de este producto, con un volumen de 213,078 toneladas, mientras que Sinaloa ha comercializado un total de 1,834 toneladas.

En 2015, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) expidió 141 Certificados de Sanidad Acuícola para la comercialización de diferentes tipos de harinas, entre las que destacan: harina secada al vapor, harina con antioxidante, harina de sardina roja mexicana, harina mexicana 100% harina de sardina crinuda, harina de pescado y harina de macarela, entre otras.

Cabe señalar que en 2010 se abrió el mercado para la exportación de harinas de pescado a China, con la expectativa de comercializar 120,000 toneladas en ese país, cifra que prácticamente se ha duplicado en cinco años.

Para establecer el protocolo de exportación, oficiales de la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena (AQSIQ) realizaron una visita a establecimientos dedicados a la producción, almacenamiento y comercialización de harinas y aceites de pescado de Guaymas y Huatabampo, Sonora, y Mazatlán, Sinaloa.

Es importante destacar que la exportación de harinas y aceites de pescado es de gran importancia para nuestro país, ya que estos productos se comercializan en Estados Unidos, Malasia, Francia, Holanda, China, Indonesia, Japón, Bangladesh, Chile, Grecia, Inglaterra, Alemania, Lituania, España, Italia y Noruega.

Estos productos forman parte de la lista de más de 20 productos agroalimentarios que México exporta a China, de entre los que destacan: algodón, cerveza, miel de abeja, tequila, jugo de naranja, aguacate, aceites esenciales de cítricos, almendras, pistaches, nueces, pescado seco, zarzamora, frambuesa y cacao, entre otros.

La harina de pescado se utiliza sobre todo para la alimentación de aves de corral, cerdos, pescado y animales para peletería. Reviste una importancia especial para los animales jóvenes, por ejemplo en la alimentación inicial de los pollos de engorda, la alimentación de cerdos destetados en edad temprana y en la piscicultura. Además de las proteínas, la harina de pescado contiene un "factor de crecimiento" necesario para la producción animal (FAO, 2002).