Ryanair mejoró este jueves su previsión de beneficio por segunda vez en un mes después de que las cifras de pasajeros subieran un 22% en noviembre, un incremento que la aerolínea de bajo costo atribuyó en parte a mejoras en su criticado servicio al cliente.

Desde que su presidente ejecutivo, Michael O'Leary, se comprometiese el año pasado a "dejar de molestar innecesariamente a la gente", Ryanair ha recortado drásticamente las penalizaciones por exceso de equipaje o no tener tarjeta de embarque, triplicado su presupuesto en marketing y lanzado tarifas en clase ejecutiva.

La aerolínea irlandesa atribuyó este comienzo de la temporada de invierno breal más sólido de lo previsto al nuevo foco en el servicio al cliente y a sus sustanciales ventajas competitivas en tarifas y costos sobre otras aerolíneas europeas.

Ryanair, que el mes pasado había subido la previsión de beneficio neto para el año fiscal que finaliza en marzo en 20% a entre 750 y 770 millones de euros, informó este jueves que ahora espera lograr una ganancia de entre 810 y 830 millones de euros.

Los analistas esperan de media un incremento del 40% en el beneficio neto este año de 732 millones de euros, según datos de Thomson Reuters.

Las acciones de la mayor aerolínea europea de bajo costo subían fuertemente con un avance de casi el 9% a las 08:48 GMT.

La nueva estrategia de Ryanair y de su rival de bajo costo easyJet enfocada en el servicio al cliente ha incrementado la presión de aerolíneas tradicionales como Air France-KLM y Lufthansa.

El directorio de la aerolínea alemana aprobó el miércoles planes para ampliar sus operaciones de bajo costo cen medio de amenazas de huelga de los pilotos.

erp