Para cumplir con los objetivos legales y compromisos globales de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), México necesita reducir la participación del gas natural como combustible para la generación eléctrica y replantear el papel de las renovables, según el informe Generación eléctrica y pico de emisiones: reflexiones sobre la planeación del sector y los compromisos climáticos de México elaborado por el World Wildlife Fund (WWF) y la Iniciativa Climática de México (ICM).

La Ley General de Cambio Climático adoptó en el 2012 el objetivo de reducir en 30% las emisiones de GEI al 2020 y en 50% al 2050, sobre la base del año 2000. Además, en el 2015 México se integró al Acuerdo de París para limitar el aumento de la temperatura promedio global por debajo de los 2 grados centígrados respecto a niveles preindustriales.

En el país, 19% de las emisiones de CO2 son generadas por el sector eléctrico, que es el segundo lugar después del sector transporte. En este sector, 30% de las emisiones se podrían evitar al 2030, que son 63 millones de toneladas equivalentes de CO2.

Pero el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) de la Secretaría de Energía establece que el gas natural será la fuente con participación mayoritaria en la matriz eléctrica en los próximos años, lo que incrementará el volumen de emisiones y compensaría cualquier disminución antes del 2020.

De cumplirse esta planeación, la reducción no alcanzaría un pico de emisiones en el periodo comprometido (a partir del cual iniciará la reducción). Si se desea transitar a una trayectoria con un pico como lo establecen las contribuciones nacionalmente determinadas, será necesario replantear la participación del gas como fuente principal, tomando en consideración el potencial de sustituirlo con otras energías renovables, evidenciado con el éxito de la segunda subasta del mercado eléctrico y la inversión de capital privado en el sector , asegura el estudio.

La reducción de emisiones asociada al cumplimiento del Prodesen implicaría una descarbonización acelerada del sector eléctrico entre el 2015 y el 2020, debido al cese de generación en las plantas termoeléctricas de diésel, combustóleo y carbón.

El crecimiento y mayor participación de las energías renovables en la generación de electricidad resulta favorable para plantear una trayectoria de pico de emisiones compatible con los compromisos asumidos en materia de cambio climático. Para ampliar la discusión al respecto, WWF e ICM realizaron el foro Política energética y climática: Una aproximación desde el sector eléctrico .

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