La industria del plástico mexicana tiene los ojos puestos en China y buscar oportunidades para vender resinas recicladas al país asiático.

El presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plastico A.C., (Anipac), Juan Antonio Hernández León, señaló a Notimex que mucha de su población ya está en una cultura de consumo, ya que en diez años metió 390 millones de personas, por lo que la demanda de productos ha subido.

“China regularmente era el receptor más grande de los residuos sólidos urbanos de todo el mundo, quien los reciclaba y hacía una materia prima barata, eso le daba una ventaja muy competitiva en los productos que fabricaba”.

Y es que, detalló, de la energía para hacer una botella, 20% se utiliza para el proceso de conversión, mientas que el otro 80% es para la extracción del gas o petróleo, la transportación y creación de la materia prima.

No obstante, expuso, que debido a malos hábitos de empresas, que metían cartones, maderas, metales, hasta animales muertos entre las placas, China reguló la calidad de los materiales hasta sólo comprar pellet reciclado.

De acuerdo con Hernández León, México tiene un consumo aparente de ocho toneladas de plásticos al año, de los cuales dos millones son bienes duraderos.

En tanto, precisó, de los seis millones de toneladas restantes se recuperan dos millones, de los cuales, 1.5 millones se reciclan y se quedan en México y el resto se exporta.

“Son pocos los que pueden exportar a China, pero también está la oportunidad de que se quede en el país, ya que es muy cómodo juntar los empaques y enviarlos”.

Destacó que la industria automotriz demanda resinas hechas con productos reciclados y en México hay alrededor de 200 recicladores formales, más los pequeños negocios familiares que han crecido.

Cabe resaltar que la industria del plástico crece al doble de la economía nacional y de los ocho millones de toneladas que consumimos, 50% son empaques y embalajes, puntualizó.