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Queremos que se regule a las constructoras extranjeras: CMIC
Viene un boom para la construcción, Luis Zárate Rocha, presidente de la CMIC, es contundente al afirmar que sería un error histórico dejar fuera a las constructoras nacionales de lo que, augura, será una época de crecimiento.

Luis Zárate habla claro, muy claro: No nos gustan las cosas como están porque no nos hacen crecer. En vez de cuatro o cinco empresas grandes, yo quisiera tener 20 o 30 empresas del tamaño de ICA y muchas empresas medianas más .
El Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) impulsa un acuerdo nacional para desarrollar su industria. El escenario es propicio: con el incremento de la inversión pública y los nuevos esquemas de participación del sector privado, está en marcha un boom de la infraestructura. En este momento, 40% de las grandes obras lo hacen empresas extranjeras( ). Queremos que se regule su operación en México, que haya mayor contenido nacional en las obras, que se facilite la transferencia de tecnología de punta. Queremos que los mayores beneficiarios de la gran inversión que viene sean los mexicanos .
Con un poco menos de seis meses al frente de la CMIC pero cuatro décadas de experiencia en el sector, desde la nave de ICA, reconoce que hay una actitud excepcional del gobierno saliente para facilitar el cierre de administración. Yo creo que es el mejor final de sexenio que me ha tocado ver en ese sentido . Explica que han tenido algunos contactos con el que, se anticipa, será el próximo gobierno federal: Nos interesa que haya continuidad en el Plan Nacional de Infraestructura. A pesar de que fue un buen sexenio, hay cosas por afinar. Y, para eso, estamos proponiendo cosas muy puntuales. Lo primero es la reactivación del consejo nacional de infraestructura, que fue constituido en el 2003. Se suspendió en este sexenio.
¿Para qué reactivarlo?
Porque sería la gran mesa para establecer prioridades y dar aterrizaje regional a los proyectos. Las reuniones eran trimestrales, con el Presidente. Asistían secretarios de Estado y gobernadores. Eso se mantendría. El cambio principal sería hacer subcomités especializados en los cuales nos reuniríamos con los titulares de las dependencias para dar agilidad a la toma de decisiones.
En este comité, ¿se trataría el tema de la participación de las constructoras extranjeras en el mercado mexicano?
No necesariamente. Ése es un tema que requiere otros espacios. La Cámara apoya la apertura comercial siempre y cuando la participación de las empresas extranjeras se regule. Es nuestro mercado. Estamos en negociaciones con la cámara nacional de la construcción española. Vamos a ser la primera Cámara que regule la actividad de una forma moderna, no de proteccionismo. Buscamos un esquema de ganar ganar.
Menciona cámara española, pero hay otros países: Corea, Brasil...
Las coreanas y las brasileñas están en sectores muy especializados. El siguiente paso será platicar con las brasileñas porque tenemos cierta afinidad. Trabajar con los coreanos es difícil, por temas culturales, pero será la tercera cámara con la que entraremos en plática.
¿Cuál debe ser la participación del gobierno?
Yo quisiera ver al gobierno siendo el gran facilitador. ProMéxico, en España, nos está apoyando. El gobierno debe ampliar este acuerdo de voluntades, hacerlo mucho más específico y más amplio, respetando las reglas del libre comercio. Fue lo que le pasó a España. Es un gran ejemplo de cómo apoyaron a su industria. Las mipymes crecieron en España, adquirieron equipos de última generación y se hizo una industria muy fuerte. Dentro de las top 20 constructoras mundiales, hay cinco o seis españolas.
¿Qué propone en el caso del contenido nacional?
Dependiendo del sector. Hay que reconocer que, en bienes de capital, estamos en una gran desventaja. Pero, en las obras civiles, podría hablar de 80% de contenido nacional. Aquí producimos acero, concreto, herramientas y madera. Me parece que no es correcto lo que pasó en una obra de Pemex: los pilotes que venían de Corea se fabricaban durante el traslado del barco, llegaban ya fabricados.
¿Cómo definiría la industria de la construcción mexicana en términos de competitividad y capacidad?¿Está a la altura de los retos que implican una inversión de 6% del PIB?
Necesitamos que se nos dé la oportunidad. Como se la dieron a ICA y a otras empresas, en otros momentos. Las mipymes deben de ser muy importantes en su esfera local. La única forma de fortalecerlas es con trabajo, que les da capital y capacidad para invertir en nuevas tecnologías.
¿Qué se necesita para tener campeones en la industria de la construcción?
Oportunidades, regular el mercado. Es muy bueno asociarte bajo condiciones de equidad y que en estas asociaciones puedas aprender de las tecnologías. La primer gran hidroeléctrica que hizo China en los 50 la hicieron empresas extranjeras y subcontrataron algunos aspectos a los chinos. La segunda gran hidroeléctrica, 10 años después, la hicieron a 50% los extranjeros y los chinos. La tercera gran hidroeléctrica la hicieron 100% los chinos.
Una parte de su discurso mira al futuro pero, también, hay otra parte que suena a nostalgia por el pasado. ¿Cómo evitar un regreso?
Quizá suena a nostalgia pero hay algo cierto: en otros tiempos se desarrollaron muy buenas empresas constructoras. ICA competía con 10 o 15 de su tamaño y había empresas medianas de provincia muy fuertes, porque toda la infraestructura la hacíamos los mexicanos. Los grandes proyectos de conducción de agua de Colombia los hicieron empresas mexicanas. Las grandes carreteras en la zona Centroamericana las hicieron empresas mexicanas y con muy buen resultado.
¿Cuál sería la diferencia en este boom si no participan los industriales de la construcción mexicana?
Sería un error histórico que, cuando viene una enorme inversión en infraestructura, se perdiera esa oportunidad para los empresarios mexicanos. Yo no puedo entender un gobierno que no impulse a sus industrias prioritarias.
PERFIL
Luis Zárate, antes que nada, es un constructor. Y pareciera que su profesión le ha enseñado que los cimientos bien hechos son los que mantienen vivos los sueños, pues siempre sostiene la conversación con sólidos argumentos. No hay frase en él que no tenga sustento, no hay oración a la que le falte la pasión por México.
Egresado de la UNAM, de la carrera de Ingeniería Civil, recibe a El Economista en las instalaciones centrales de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, que hoy preside.
Este ingeniero desborda optimismo por lo que él considera que viene para la industria de la construcción. Se incorporó a ICA antes de terminar su carrera. Egresó en 1971 pero desde tres años antes él ya trabajaba en la que fuera la mayor constructora de México.
Sus manos son la comparsa perfecta para apuntalar sus dichos, Zárate usa los brazos para dejar un tema y saltar a otro sin dejar pendiente nada. Todos los puntos tienen que ver con la construcción. Conoce como pocos los vericuetos de hacer obras de todo tipo y de todo tamaño. Los alumnos de la Facultad de Ingeniería de la UNAM que toman con él la cátedra de Construcción, Edificación e Integración de Proyectos son afortunados al tener un mentor que ha vivido en carne propia las mejores y las peores épocas de la industria de la construcción.
La ruta de la CMIC con Zárate al frente se ve pavimentada de principio a fin. No deja detalle al azar, ya sea relativo a los acuerdos internacionales y las negociaciones con sus pares de España -en camino, ya coloca a los de Brasil y Corea-; ya sea que se trate del trabajo con el Poder Legislativo, cambios y adecuaciones a las leyes obsoletas con las que se rigen las reglas de la industria de la construcción en nuestro país; sea sentarse con la actual administración para seguir impulsando proyectos o con la que viene, para seguir asfaltando la ruta No deja cabo suelto. Tal vez, por eso habría que empezar a creer lo que asegura Zárate: viene el gran boom de la industria de la construcción para México.
Receta de 10
Durante el pasado proceso electoral, la Cámara Mexicana de la industria de la Construcción (CMIC) presentó a cada uno de los entonces candidatos presidenciales la visión de esta industria para detonar la generación de infraestructura. Hoy, la CMIC ya trabaja con lo que, eventualmente, será el equipo de transición de Enrique Peña Nieto sobre los aspectos que -consideran los constructores- deben ejecutarse para que la infraestructura sea detonador de la modernidad de México. Aquí, los 10 puntos.
- Poner en marcha de nueva cuenta el consejo nacional de infraestructura para contar con un espacio formal en el que participen los tres niveles de gobierno, instituciones financieras, Academia y empresarios, entre otros actores.
- Reestructurar la banca de desarrollo con la finalidad de facilitar el acceso el acceso al crédito y tasas competitivas.
- Fortalecimiento de las mipymes para hacerlas competitivas.?
- Programa Nacional de Infraestructura que contemple un banco de proyectos con visión de mediano y largo plazo.
- Reformas integrales para readecuar el marco jurídico para convertirlo en promotor y facilitador de la inversión.
- Fortalecimiento de la cadena productiva de la industria de la construcción para regular la participación de la inversión extranjera bajo equidad, reciprocidad e intercambio de tecnología
- Capacitación permanente de los participantes en la industria de la construcción. Gobierno y empresarios estamos obligados a impulsar la capacitación de calidad y desarrollo.
- Ética y responsabilidad de los constructores.?
- Desarrollo social, al aplicar de manera oportuna los recursos públicos destinados a la inversión y mantenimiento en hospitales y escuelas, entre otras obras.
- Energía para el desarrollo. Generar las condiciones que impulsen el desarrollo de las empresas mexicanas en la construcción, operación y mantenimiento de los proyectos de generación eléctrica y petrolera.
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