La queja que impondrán México, Canadá y la Unión Europea ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), contra Estados Unidos por la aplicación de aranceles al acero y aluminio podría tomar hasta tres años en resolverse, advierte el analista de políticas públicas en El Cato Institute, Juan Carlos Hidalgo.

Y una vez que Estados Unidos pierda la batalla legal en ese arbitraje internacional, “existe un escenario mucho más preocupante, que ya ha advertido el presidente Trump, y sería salirse de la OMC”, aseguró.

Desde Nueva York, explica que la salida de Estados Unidos de la OMC sería el fin del multilateralismo, y dejaría a aquel país “libre absolutamente de hacer lo que se le venga en gana”.

Anticipa que al presentarse el peor de los escenarios en Estados Unidos, hacia el que sí apuntaba su retórica proteccionista desde campaña, queda expuesto que “no hay fuerza interna, ni empresarios, ni cámaras de comercio, ni legisladores, que le hagan cambiar de opinión”.

El experto consigna que el proceso interpuesto ante la OMC iniciará con el establecimiento de un panel que de por sí toma otro procedimiento que recibirá la queja, revisará el procedimiento y este paso solamente tomará un año. Luego vendrá la resolución de la disputa, y el panel resolverá, lo que tomaría un año más.

Argumenta que entonces, el culpable podría apelar la sentencia y viene la formación de otro panel para revisarlo y una vez que haya una sentencia definitiva, Y el fallo se presentará a la parte ganadora, y se le va a recomendar al culpable de violar la regulación de comercio internacional, resarcir de algún modo la medida, o bien se le impone un monto equivalente al daño incurrido, lo que puede tomar otro año. En total, unos tres años más.

TLCAN, en punto muerto

Desde su perspectiva, la renegociación de TLCAN se encuentra “en punto muerto”.

“Será hasta que el Congreso de Estados Unidos que toma funciones en 2019, cuando podría aprobarse”.

Prevé que el cuerpo legislativo, tendrá entonces una mayoría demócrata, lo que es otro factor de riesgo para que el acuerdo comercial siga adelante.

El Partido Demócrata es mucho más proteccionista. Esto implica que el acuerdo se encuentra en punto muerto. Los peores escenarios de que Trump se salga del TLCAN están con la probabilidad en su punto más alto, observa.

Al inicio de la negociación había una probabilidad de 50 a 50 y ahora, está en más de 60% de posibilidad de que no haya un acuerdo.

“Y la insistencia en temas que son píldoras venenosas clausula cada 5 años; las demandas de contenido nacional, de salarios, hace prever que la administración de Trump, hacen prever que no interesada de acuerdo de México y Canadá”.

Mirar otros mercados: Paliativo

El analista descarta que una alternativa para México acerca del TLCAN se encuentre en fortalecer el comercio hacia otros mercados, como ha recomendado el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Lamentablemente México está condenado por su geografía, dice. No es casual que el 80% de sus exportaciones estén dirigidas a Estados Unidos, como tampoco es casual que sea México el segundo destino de exportación más importante para la primera economía del mundo.

“Si se sale Estados Unidos del NAFTA, no hay manera de avizorar que un escenario alternativo favorezca a México”.

Recesión, si se combina con AMLO

El analista considera que el escenario de un triunfo de Andrés Manuel López Obrador y la salida de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se vuelven factores de riesgo que seguramente llevarían a la economía mexicana a una recesión.

“No lo veo como libre cambista, ni defensor del libre comercio. López Obrador ha sido crítico del TLCAN y no lo veo abocado a buscar acuerdos comerciales alterno, u otros mercados para México (…) Sería una combinación de alta incertidumbre, sin duda”, asegura.

Dice que con la tasa tan baja de crecimiento que ha mantenido la economía, alrededor apenas de 2%, y en virtud del impacto que tendría este choque de eventos en el ánimo de los inversionistas, se podría anticipar un deterioro del escenario económico mexicano.

ymorales@eleconomista.com.mx