El precio tope promedio nacional para la semana del 5 al 11 de diciembre para el gas licuado de petróleo (LP) será de 22.72 pesos por kilogramo, lo que implicó su mayor descenso desde que inició la política de precios máximos para los consumidores de este hidrocarburo.

Esta reducción es consecuencia de que en las últimas dos semanas bajó también el precio internacional de referencia de este combustible en el mercado Mont Belvieu, que se redujo en 7.4% en este lapso llegando a 1.123 dólares por galón en el último reporte. 

Después de 19 semanas, el tope que decreta la Comisión Reguladora de Energía (CRE) es inferior incluso al primero que se estableció para contener las alzas de precios de los distribuidores, ya que del 1 al 7 de agosto el primer precio máximo que se estableció fue de 22.92 pesos por kilogramo. 

Además, se mantiene por debajo del promedio de la última fecha sin corte en que reportaron los distribuidores sus precios, al 30 de junio, en que el precio del combustible fue de 25.19 pesos por kilogramo.

La semana pasada, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) determinó que no existen condiciones de competencia efectiva en 97% del país, es decir, en 213 de los 220 mercados geográficos definidos para la distribución de gas licuado de petróleo (LP)  a usuarios finales, lo que significa que el esquema de precios máximos providencia del gobierno federal podría volverse permanecer hasta que haya suficientes competidores y condiciones para liberar de nueva cuenta este mercado.

Según la Cofece, en el reparto de gas LP mediante plantas de distribución y autotanques distribuidores, aumentaron 145% sus ganancias desde la apertura del mercado en 2016 hasta abril de este año, periodo en que el precio spot de este combustible en el mercado estadounidense Mont Belvieu aumentó sólo 15 por ciento. 

A través de un comunicado, la autoridad investigadora del regulador en competencia económica explicó que preliminarmente esta declaratoria resulta relevante porque los mercados energéticos, como el del gas LP, tienen un efecto transversal en la economía, lo que implica que cuando sus precios suben aumentan los costos para producir otros bienes, por ejemplo, algunos alimentos, lo que impacta directamente en el poder adquisitivo de las familias, en especial las de menores ingresos.

En particular, en el periodo comprendido entre diciembre de 2016 y abril de 2021, los distribuidores incrementaron en promedio 145% su margen de ganancia bruto promedio a nivel nacional", reveló la Cofece.  

El gas pasó entonces de un precio final de 14.50 pesos por kilogramo a los 20 pesos en que cerró en el promedio nacional fijado por los distribuidores antes de la intervención de la actual administración para fijar precios máximos, con lo que aumentó en más de 45 por ciento.  

karol.garcia@eleconomista.mx

kg