Manteniendo su compromiso con el bienestar del planeta, Grupo Herdez refuerza su estrategia de Responsabilidad Social de la mano de CHEP, pioneros del modelo de economía circular, al promover que los más de 300 millones de pallets que manejan, se compartan y reutilicen para servir con el menor impacto posible al medio ambiente, a través del método “pooling”.

“En Grupo Herdez tenemos un claro compromiso con el bienestar del planeta, reduciendo los impactos ambientales de nuestra operación y aportando a los objetivos 12 Producción y Consumo Responsable, y 13 Acción por el Clima, de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. El método “pooling” de CHEP nos ha permitido contribuir a estos objetivos y generar un ciclo virtuoso en nuestra cadena logística donde las tarimas que utilizamos para transportar nuestros productos hasta nuestros clientes, son regresadas a nuestros centros de distribución para reutilizarlas en el transporte de nuevos productos”, comentó Javier Carnevali, Director de Abastecimiento y Suministro de Grupo Herdez.

La reutilización de pallets a lo largo de la cadena de suministro permite movilizar la misma cantidad de producto sin tener que adquirir o generar nuevas tarimas. Esto además de reducir el gasto para la empresa, genera menor consumo de materiales, como la madera; se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), principales causantes del cambio climático, y también permite el desarrollo de la industria del reproceso y del reciclaje.

Grupo Herdez considera que el mayor reto es desarrollar la infraestructura necesaria para que se puedan implementar esquemas similares al “pooling” para otros tipos de empaques y embalajes. “Para hacer frente a este reto, es necesario que las empresas que participamos en la cadena de suministro, en conjunto con autoridades gubernamentales y la comunidad podamos diseñar e implementar esquemas similares que permitan lograr una economía circular”, destacó el directivo.

Cabe destacar que en 2020 la compañía registró ahorros de 24,000 metros cuadrados de madera. Esto equivale a la fabricación de 30 millones de libros. Asimismo, se redujeron emisiones de más de 3 millones de kilogramos de carbono a la atmósfera que representan 72 vueltas al mundo en coche y también se redujeron 6.8 millones de kilogramos de residuos.

Finalmente Javier Carnevali destaca que la reducción de los impactos ambientales es una responsabilidad de todos, “cada uno de nosotros en cada uno de nuestros roles: como consumidor, como padre, como colaborador de una empresa. Tenemos que tomar decisiones que aseguren que le dejamos un mejor mundo a las generaciones siguientes. Hay que identificar cuáles son los esos impactos positivos que podemos generar, buscar apoyo en otras empresas, organismos, instituciones y definir proyectos en conjunto que nos permitan materializarlos”.

viridiana.diaz@eleconomista.mx