La propuesta de subsidios automotrices presentada por la administración del presidente Joe Biden no ayuda a los objetivos para reducir las emisiones de carbono a nivel mundial, advirtieron 25 embajadores de la Unión Europea en una carta dirigida al Congreso estadounidense.

También en esa misiva, los diplomáticos destacaron que la medida viola las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y afectaría a las inversiones que han realizado empresas automotrices con capital de la Unión Europea, las cuales han invertido 98,000 millones de dólares en Estados Unidos.

“El diseño legislativo elegido para los créditos fiscales para vehículos eléctricos entra en conflicto con el objetivo de un rápido despliegue de nuevas tecnologías sostenibles. En esta coyuntura crítica de la adopción de vehículos eléctricos antes de la comercialización, las condiciones propuestas reducirían la elección del consumidor en el mercado de Estados Unidos a dos vehículos que son elegibles para el crédito completo de los más de 50 vehículos eléctricos disponibles actualmente”, argumentaron.

Esto parecería ser contraproducente para alcanzar los objetivos de emisión de carbono compartidos.

A continuación, indicaron que, en promedio, cada vehículo eléctrico que reemplaza a un vehículo de combustión tradicional reduce 6,000 libras (2,722 kilos) las emisiones de carbono anualmente.

“Esta legislación, si se implementa, violaría las reglas de comercio internacional, perjudicaría a los trabajadores estadounidenses empleados por estos fabricantes de automóviles y socavaría los esfuerzos de estos fabricantes de automóviles para expandir el mercado de consumo de vehículos eléctricos de Estados Unidos para lograr los objetivos climáticos de la Administración”, cuestionaron.

Específicamente, añadieron, limitar la elegibilidad para el crédito a los vehículos en función de su ensamblaje nacional de Estados Unidos y su contenido local es incompatible con los compromisos de Estados Unidos asumidos en virtud de los acuerdos multilaterales de la OMC, coloca a los socios comerciales de Estados Unidos en desventaja y empaña el espíritu de las leyes comerciales que buscan establecer el movimiento libre y justo de mercancías.

Las empresas automotrices de la Unión Europea han invertido en el desarrollo de operaciones de fabricación avanzada, capacitación de la fuerza laboral e Investigación y Desarrollo en Estados Unidos.

Al hacerlo, han invertido colectivamente han creado empleos significativos para 2.1 millones de estadounidenses, incluidos Alabama, Georgia, Indiana, Michigan, Carolina del Sur, Tennessee, Ohio, Kentucky, Texas, Virginia Occidental y Mississippi, entre otros.

“Nos preocupa que el Congreso estadounidense esté considerando una legislación destinada a respaldar la introducción de vehículos eléctricos en el mercado de Estados Unidos a través de un esquema de créditos fiscales que sería perjudicial para los fabricantes de automóviles e importadores de vehículos internacionales”, externaron los embajadores de la Unión Europea.

roberto.morales@eleconomista.mx