Con la combinación entre la nueva regulación, la caída de 25% en un año en el costo de los sistemas fotovoltaicos y el incremento de entre 27% y 50% de las tarifas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para los consumidores domésticos de alto consumo, comerciales y pequeños industriales, el valor del mercado de la generación distribuida en México se duplicará en el 2017 en relación con el año anterior, superando los 250 millones de dólares y podrá incluso llegar a 500 millones de dólares en el 2018, monto que los industriales esperan se comparta entre la Comisión Federal de Electricidad y empresas nacionales.

Sin embargo, las firmas mexicanas no cuentan con la infraestructura de economías de escala o esquemas de promoción y financiamiento masivos, por lo que la ventana de oportunidad para que esta industria quede en manos de nacionales se reduce a dos años, en los que la CFE, a través de su subsidiaria CFE Solar deberá ponerse las pilas y buscar esquemas, tanto para su propia participación, como de apoyo a la industria nacional, consideraron los directivos de la empresa de proyectos fotovoltaicos Conermex.

En reunión con medios, Carlos Flores Macías, director general de Conermex detalló que en la actualidad hay 30,000 contratos de este tipo en el país, y los usuarios a quienes convendría instalar un sistema solar interconectado con generación distribuida que produce menos de 500 kilowatts y se conectan a la red para vender sus remanentes para el suministro básico son poco más de 70,000 usuarios domésticos de alto consumo. En tanto, los sistemas completos tienen un costo de 120,000 pesos que con los ahorros se pagan en cuatro años para que luego el usuario reduzca a cero el pago de energía durante los siguientes 16 años.

Por su parte, Francisco Solis, director comercial de Conermex, explicó que en las nuevas reglas de generación distribuida arrancará un esquema conocido como leasing o arrendamiento, en que las propias empresas serán las dueñas de los sistemas y se harán cargo de la instalación y los aspectos legales de la interconexión para venderle al cliente sólo la energía, o rentarle el equipo en contratos de largo plazo asumiendo los costos iniciales de la instalación de los páneles.

Este esquema ha probado su efectividad en otros países como Estados Unidos y puede arrancar de manera masiva en México , dijo. Sin embargo, consideran que hay empresas extranjeras, chinas o españolas, que ya cuentan con toda la experiencia y podrían acaparar este mercado.

kgarcia@eleconomista.com.mx