Los gobiernos deberían eliminar los subsidios a los biocombustibles porque están forzando una escalada en los precios internacionales de los alimentos, concluye un informe de 10 agencias internacionales, incluidas el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El informe destaca que del 2000 al 2009 la producción global de bioetanol se cuadruplicó, mientras que la de biodiésel creció 10 veces, una tendencia ampliamente dirigida por políticas de apoyo gubernamentales países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El documento, intitulado La volatilidad de los precios en los mercados de agrícolas y de alimentos: respuestas políticas , da impulso a la creciente oposición a las metas de biocombustibles y los subsidios al sector como los que están vigentes en Europa, Canadá, India y Estados Unidos.

Si los precios del petróleo están altos y el valor de un cultivo en el mercado de energía excede al del mercado de alimentos, los cultivos se derivarán a la producción de biocombustibles, lo que incrementará el precio de los alimentos , explica.

Preparado a petición del Grupo de las 20 economías principales (G-20), el informe aborda las tendencias de la volatilidad de los precios de los alimentos y los productos agrícolas.

Sus autores incluyeron además a expertos del Programa Mundial de Alimentos, el Fondo Monetario Internacional, la Organización para la Agricultura y la Alimentación y la OCDE.

Finaliza que inversiones en países en desarrollo son necesarias para superar la carencia de experiencia técnica en el uso de instrumentos como garantías, pagos intermedios y reaseguros.

Globalmente hay la necesidad de aprender de países como México, que ha llegado a ser sofisticado en el desarrollo de un marco para analizar los riesgos y tomar pasos innovadores en el manejo de estos riesgos , indica el informe.

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