Arabia Saudita ha rebajado este lunes a través de un decreto real la carga tributaria que deben afrontar los productores de hidrocarburos con el objetivo de que la petrolera estatal, Aramco, sea más atractiva para los inversores internacionales de cara a su salida a la Bolsa en el 2018.

El decreto real reduce a 50%, desde 85% anterior, el impuesto sobre los ingresos que Aramco abona al gobierno por el desarrollo de su actividad; una medida que sitúa la carga impositiva de la compañía en línea con los estándares internacionales, según afirmó el presidente y consejero delegado de Aramco, Amin H. Nasser, en un comunicado.

La decisión busca hacer más atractiva la salida a la Bolsa de la petrolera estatal, que está prevista para realizarse en el 2018 y supondría la venta de una participación de 5%, 100,000 millones de dólares (91,957 millones de euros), aproximadamente, del capital de Aramco, aunque el porcentaje exacto de la salida a la Bolsa lo fijará el Consejo Supremo del país. Aramco, que valoró positivamente la rebaja fiscal emprendida por las autoridades, indicó que supone otro paso adelante en la diversificación de la economía de Arabia Saudita en el marco del plan Visión 2030.

Por su parte, el ministro de Finanzas del país, Mohammed Al-Jadaan, expresó que la decisión conlleva beneficios estratégicos para Arabia Saudita, sus ciudadanos y las generaciones futuras . El decreto real no tiene impacto en la habilidad del gobierno para proporcionar servicios a sus ciudadanos .

Así, Al-Jadaan manifestó que, el pago estable de dividendos de las compañías estatales y otras fuentes de ingresos como los beneficios procedentes de inversiones, contrarrestarán la menor carga tributaria.

El decreto real respalda la posición del reino como una potencia global de inversión, en línea con los objetivos del plan Visión 2030, apostilló el ministro de Finanzas sobre la reestructuración emprendida por el gobierno con el objetivo de fortalecer al sector privado, diversificar la economía y tener menor dependencia del petróleo.

En concreto, el Plan de Transformación Nacional: Vision 2030 contempla triplicar sus ingresos no derivados del petróleo del país árabe en el 2020 hasta 530,000 millones de riyales (129,944 millones de euros), desde los 163.500 (40.087 millones de euros) actuales.