El primer Foro de Sostenibilidad que se celebró en Madrid resultó una buena oportunidad para el acercamiento entre Repsol y su accionista Pemex, al menos, desde un punto de vista institucional y mediático. Y es que los presidentes de ambas petroleras, Antonio Brufau y Jordy Herrera, a su vez, secretario de Energía de México, compartieron una mesa de debate sobre "sostenibilidad y crisis". Una foto muy esperada desde que se conociera el programa del foro organizado por Ernst & Young.

En unas declaraciones a la prensa tras su intervención, Herrera mostró su disposición a "normalizar las relaciones" entre ambas compañías, muy deterioradas desde que la petrolera mexicana sellara un pacto parasocial con Sacyr, (entonces con un 20% del capital), que incluía un incremento de su participación histórica hasta casi el 10%. Tras la expulsión de Luis del Rivero (artífice del pacto) de la presidencia de Sacyr y la correspondiente venta a la propia Repsol de un 10% de su paquete con destino a autocartera, se ha dado por roto el pacto.

El presidente de Pemex anunció que mantendría después un encuentro con Brufau en la sede de Repsol de la que, pese a la expectación creada, no trascendió nada, pues se consideró "privada e institucional". Herrera también acudió al Ministerio de Industria donde mantuvo un breve encuentro con su titular, José Manuel Soria, "de pura cortesía", señalaron en este departamento.

Sea como fuere, el político mexicano quiso tender lazos: "son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan y ahora vamos a platicar por largo" dijo. El diálogo "llevará tiempo", añadió Herrera, que negó que Pemex o el Gobierno de su país tenga intención de destituir al primer ejecutivo de la compañía, Juan José Suárez Coppel, al que se responsabiliza del acuerdo con Sacyr.

Por el momento, este acuerdo debe ser anulado formalmente, algo que aún no se ha hecho. Mientras esto no ocurra, la normalidad a la que aspira Pemex (que lleva más de 20 años en el consejo de Repsol) no será posible. Sobre el grupo mexicano pende la amenaza de un cambio en las normas internas de Repsol, con las que podría ser declarado en conflicto de interés y expulsado del consejo. Una de las opciones que maneja Pemex es reducir de nuevo su participación, hasta el límite que le da derecho a contar con un consejero.

DESARROLLO "FRUGAL"

En el Primer Foro Global de Sostenibilidad el presidente de Repsol defendió un modelo de desarrollo "frugal", basado en "hacer más por menos". Antonio Brufau prefiere este calificativo al de "verde" ("no me gusta hablar de colores, dijo) y añadió que se deben favorecer las políticas que "den prioridad a la eficiencia en el uso de recursos naturales.

En una mesa, que moderó el expresidente del Gobierno José María Aznar, Brufau se mostró contrario a los subsidios al consumo de energía, ya que favorecen "la ineficiencia y perjudican a las cuentas públicas". Para el presidente de la petrolera española, un incremento del precio del barril de crudo tiene un impacto muy negativo en el crecimiento económico: cada subida de 10 dólares en el barril hace restar 4,500 millones de dólares de las cuentas públicas.

El secretario de Energía de México y presidente de Pemex advirtió que el desarrollo de los hidrocarburos denominados no convencionales puede poner en jaque la financiación de las renovables.

Por su parte, José María Aznar, a quien se considera un negacionista del cambio climático, acusó de "reduccionistas, limitados y falsos, aquellos enfoques que pretenden circunscribir el concepto de sostenibilidad a una sola dimensión, como la ambiental, ignorando el resto de facetas (..) económicas, políticas y sociales".

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klm