El gobierno mexicano logró reducir en más de la mitad la obligación en volumen de proveeduría de gas que tenía con la empresa con participación de la brasileña Odebrecht, Braskem-Idesa, para el complejo Etileno XXI en Nanchital, Veraruz, además de que restó siete años al contrato, que concluye en 2024.  

El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza, dio a conocer este miércoles en la conferencia mañanera del Ejecutivo el "Memorando de Entendimiento" alcanzado con la empresa Braskem-Idesa, al modificarse convenios signados desde el 2010 y que, según reiteró el gobierno desde hace meses, significaban pérdidas millonarias para la empresa productiva del Estado.

Braskem-Idesa detalló que desde el viernes 26 de enero llegó a este memorando que involucra la construcción de una terminal de etano en que posiblemente Pemex y el gobierno participarán.  

“Esta modificación y terminal portuaria, están sujetas, en todo caso, a la viabilidad, negociación, documentación, y aprobación de sus accionistas, acreedores e instancias de gobierno corporativo de Braskem-Idesa”, aclaró la empresa.  

En la misma fecha, Braskem Idesa firmó con el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), órgano desconcentrado de la Secretaría de Energía (Sener), es decir, del gobierno federal, contratos de servicio de transporte de gas natural al Complejo Etileno XXI, los cuales se encuentran en operación y permitiendo el suministro de dicho gas natural para las operaciones de la planta desde la noche del 26 de febrero. Estos contratos tienen una vigencia vinculada a la firma de documentos aceptables con Pemex, es decir, en cuanto los consejos de administración de ambos negociadores firmen el nuevo contrato derivado del memorando de entendimiento al que se llegó. 

En lo referente a los acuerdos sobre el volumen de gas etano, Pemex se compromete en este memorando, a un suministro obligatorio de 30,000 barriles diarios por tres años, y a partir de 2024 no tendrá obligación de suministrar dicho producto. Con lo anterior, se suspende el suministro obligatorio de 66,000 barriles diarios durante 20 años y prórrogas por 15 años adicionales con obligación de suministro. 

Como resultado de la negociación sobre el precio de venta del gas etano, se logró un incremento en la referencia nacional del 73% y el 185% del importado, además de que el costo del transporte del producto, nacional e internacional correrá por cuenta y cargo de Braskem-Idesa. Cabe recordar que el precio de referencia permaneció reservado para el público por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales durante la vida del contrato, ya que involucraba a un actor privado y no sólo al gobierno mexicano, según los argumentos del gobierno de Felipe Calderón

Así que según la administración de López Obrador, el nuevo acuerdo “permite un precio de venta justo, debido a que anteriormente se pagaba alrededor del 30% debajo de la referencia internacional, además de que Pemex corría con los gastos de transportación”. 

Romero Oropeza expuso que, respecto a los acuerdos sobre la penalización por incumplimiento, se establecen penas equitativas y bilaterales con condiciones justas de mercado, que garantizan la consecución del contrato y se elimina la cláusula que establecía una pena desproporcionada y leonina. Resaltó que, la empresa productiva del Estado no pagará 147 millones de dólares como parte de las penas generadas a partir de la llegada del actual gobierno.  

Además, Pemex otorga a Braskem-Idesa el Primer Derecho de Preferencia del Gas Etano que no utilice para sus procesos. Asimismo, Petróleos Mexicanos acepta colaborar con Braskem-Idesa, para que dicha empresa pueda instalar una terminal de importación de gas etano y así resuelva sus necesidades de suministro directamente. 

El titular de Pemex señaló que este acuerdo se presentará al Consejo de Administración de Pemex para su análisis y, en su caso, ratificación.

El Complejo Etileno XXI fue producto de una inversión inicial de 5,200 millones de dólares y opera al sur de Veracruz desde el 2016, con una capacidad de producción de 1 millón de toneladas anuales de polietilenos de alta y baja densidad. 

Antes de que Etileno XXI entrara en operación en 2016, Pemex tenía un exceso de etano. Pero en los últimos años, tras caer la producción de hidrocarburos, sus 88,000 bpd de etano resultaron insuficientes para alimentar sus complejos Morelos y Cangrejera con 66,900 barriles por día y, además, cumplir con Braskem-Idesa.

El contrato anterior estipulaba penas millonarias si Pemex no cumplía con abastecerle a la petroquímica del etano acordado, lo que obligó a la estatal a importar el hidrocarburo. Además, tenía que vender el producto por debajo de los precios actuales del mercado y hacerse cargo del transporte.

Desde que asumió como presidente de México a fines de 2018, López Obrador planteó revisar o cancelar multimillonarios contratos energéticos por sospechas de corrupción.