México y Estados Unidos anunciaron este jueves un curso de remediación por denegación de derechos de trabajadores en instalaciones de manufactura automotriz de General Motors en Silao, Guanajuato.

Se trata del primer curso de remediación bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Con ello, los dos países buscan dotar a los trabajadores de la posibilidad de votar para aprobar (legitimar) su contrato colectivo de trabajo en condiciones libres y democráticas, y para remediar la denegación de los derechos de libre asociación y negociación colectiva a los trabajadores de dichas instalaciones.

“Este primer curso de reparación bajo el nuevo Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T-MEC refleja la intención compartida de México y Estados Unidos para que el comercio beneficie a los trabajadores”, dijeron los gobiernos de ambos países en un comunicado conjunto.

Lo anunciado atiende la solicitud de revisión bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida que Estados Unidos envió a México el 12 de mayo de 2021, en respuesta a las preocupaciones surgidas de eventos que ocurrieron con anterioridad, durante y en torno al voto de legitimación del contrato colectivo de trabajo para los trabajadores de dichas instalaciones, en abril pasado.

Inicialmente, la Representación Comercial (USTR) y el Departamento de Trabajo de Estados Unidos recibieron hace “varios meses” información, a través de una línea directa confidencial establecida para hacer cumplir el T-MEC, por parte de una persona que dijo que una planta de General Motors en Silao, Guanajuato, estaba violando ese acuerdo comercial.

La USTR y el Departamento del Trabajo recibieron “información que parece indicar graves violaciones” de los derechos de los trabajadores en esa planta de General Motors, relacionadas con una votación reciente sobre su contrato colectivo.

Consecuentemente, México condujo una revisión en respuesta a la solicitud, y el 25 de junio iniciaron las discusiones sobre un curso de reparación. Dicho curso de reparación se basa en las acciones que ya ha tomado el gobierno mexicano.

Como parte del curso de reparación, México se compromete a, entre otros asuntos:

  • Asegurar que el nuevo voto de legitimación se realice en las instalaciones de la planta a más tardar el 20 de agosto de 2021.
  • Contar con la presencia de inspectores federales de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) en las instalaciones, a partir de esta semana, para prevenir y atender cualquier intimidación o coerción.
  • Permitir, antes y durante el nuevo voto de legitimación, una presencia robusta de observadores internacionales imparciales de la Organización Internacional del Trabajo en las instalaciones, y permitir que observadores domésticos de un organismo autónomo mexicano estén en la votación.
  • Distribuir información precisa sobre los derechos de los trabajadores en las instalaciones.
  • Investigar y, de ser apropiado, sancionar a cualquier persona responsable de la conducta que llevó a la suspensión del voto de abril y de cualquier otra violación de la ley relacionada con dicho voto, la cual ocurriera antes, durante o después del voto o en conexión con el voto que tendrá lugar en agosto.
  • Supervisar una dirección de correo electrónico, y establecer una línea telefónica con personal de la STPS para recibir y responder a las quejas de los trabajadores sobre el proceso de votación.

“El curso de reparación es el resultado del compromiso de los gobiernos de México y Estados Unidos con los derechos de los trabajadores y representa una victoria para los trabajadores de las instalaciones. La fecha de finalización del curso de reparación es el 20 de septiembre de 2021”, agregaron ambos gobiernos en el comunicado.

roberto.morales@eleconomista.mx