El Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) emitió este viernes un fallo final en el que concluye que las reglas de etiquetado de atún Dolphin Safe de Estados Unidos no discrimina a los productos de atún mexicano. El fallo en inapelable y pone fin a una investigación que duró una década.

“Con respecto a los criterios de admisibilidad, hemos constatado que los Grupos Especiales no incurrieron en error al constatar que los lances sobre delfines son significativamente más peligrosos para los delfines que otros métodos de pesca”, expuso el Órgano de Apelación de la OMC.

México había ganado un panel de solución de controversias en este mismo caso, que le permitió imponer represalias desde mayo de 2017 contra Estados Unidos por 163.13 millones de dólares anuales, luego de comprobarse que restringió con el etiquetado Dolphin Safe (delfín seguro) las importaciones de atún mexicano, violando las normas internacionales.

El caso tuvo dos consideraciones relevantes: tras haber perdido el pánel, Estados Unidos ajustó sus reglas sobre este etiquetado en el 2016 y, por otro lado, México nunca aplicó las represalias, las cuales podrían haberse suspendido si los nuevos cambios normativos estadounidenses acababan con la discriminación.

La etiqueta Dolphin Safe se le ha negado a México aun cuando, según la Secretaría de Economía, ha demostrado que protege a los delfines, mientras que Estados Unidos importa atunes de otros países sin que se les exija reglas equitativas para verificar maniobras de protección al cetáceo.

“Con respecto a las prescripciones en materia de certificación, hemos constatado que los Grupos Especiales adoptaron el enfoque correcto al comparar los perfiles de riesgo de pesquerías individuales, porque las prescripciones en materia de certificación hacen una distinción sobre la base tanto del método de pesca como de la zona.

“Al no haber constatado error jurídico alguno en la evaluación de los perfiles de riesgo realizada por los Grupos Especiales, consideramos que los Grupos Especiales no incurrieron en error al constatar que la pesquería de grandes buques de cerco del Océano Pacífico Oriental tiene un perfil especial de riesgo que la diferencia de otras pesquerías”, concluyó el Órgano de Apelación.

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