México importó soya por 957 millones de dólares de enero a mayo, un alza interanual de 19.3%, según datos de la Secretaría de Economía.

En parte, el alza fue impulsada por el arancel de 25% que China cobra a las importaciones de ese producto procedentes de Estados Unidos, como parte de la guerra comercial que sostienen ambos.

El aumento arancelario propició un aumento de la producción en Brasil, un menor precio de esta materia prima en Estados Unidos y una mayor demanda de México, en sustitución de otros granos importados.

En general, la producción récord de soya en Estados Unidos enfrenta restricciones en distintos mercados, sobre todo de China, en represalia por el aumento de tarifas que impusieron las aduanas estadounidenses a productos como acero y aluminio y, respecto particularmente a China, a una amplia gama de bienes por supuestas prácticas ilícitas de transferencia de tecnología y derechos de propiedad intelectual.

En todo el 2018, Estados Unidos sólo exportó soya al mercado chino por 7,060 millones de dólares, un desplome de 49% interanual, según datos de la Oficina de Aduanas de China.

A su vez, Brasil incrementó 38% sus ventas a ese mismo mercado, hasta totalizar 28,843 millones de dólares.

Las aduanas chinas han cobrado un arancel de 25% a las importaciones de soya estadounidense a partir del 6 de julio del 2018.

En términos generales, durante el cuarto trimestre del 2018, los ferrocarriles transportaron 43,572 vehículos cargados de granos y oleaginosas de Estados Unidos a México, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés).

Esto refleja un aumento de 5% con respecto al trimestre anterior y un aumento de 33% con respecto al cuarto trimestre del 2017.

“A medida que disminuía la demanda de soja de China, los precios bajos incentivaban a otros países, incluido México, a comprar más”, indicó el USDA en un reporte.

En el 2018, las importaciones mexicanas de soya sumaron 2,002 millones de dólares, un alza interanual de 15.6 por ciento. En ese año, 93.8 de esas compras fueron originarias de Estados Unidos y el resto de Brasil.

Durante ese mismo año, China se ubicó como el mayor importador de soya del mundo, con 58.3% de las compras externas globales, seguido de Argentina (3.8%) y México (3.1 por ciento). En sentido contrario, Brasil se colocó como el líder exportador de soya en el planeta, con una cuota de 56%, superando a Estados Unidos (29%) y Canadá (3.7 por ciento).

Esa competencia mundial se reflejó en México. En cuanto a volumen, las importaciones mexicanas de estos productos fueron por 2.6 millones de toneladas de enero a mayo del año en curso, un alza interanual de 33.5 por ciento.

En esos primeros cinco meses del año, México importó soya de su vecino del norte por 2.2 millones de toneladas, un avance de 28.7 por ciento.

Todavía con un dinamismo mayor, aunque con una base más reducida, las exportaciones brasileñas de soya al mercado mexicano sumaron 396,000, con lo que se catapultaron 68.5%, a tasa anual.

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