México puede complementar las cadenas de valor de América del Norte para enfrentar la competencia de China, opinó Moisés Kalach, coordinador del Consejo Consultivo de Negocios Internacionales (CCENI).

“Sigo creyendo que somos el antídoto contra China”, afirmó.

Estados Unidos y China mantienen una guerra comercial iniciada por el presidente Donald Trump con el argumento de que China viola los derechos de propiedad intelectual y realiza prácticas desleales de comercio.

Un primer informe al respecto detalla cuatro métodos que el gobierno chino usa para avanzar injustamente en sus objetivos de política industrial: transferencia forzada de propiedad intelectual o tecnología; restricciones de licencia discriminatorias; adquisición de tecnología y activos coordinados o respaldados por el Estado; y uso de intrusiones cibernéticas para obtener acceso no autorizado a información corporativa confidencial.

Kalach planteó que se tienen que vencer a estas prácticas de China y que para ello podría formarse un bloque de países, entre ellos posiblemente los de América del Norte, la Unión Europea y Japón.

En medio de las tensiones comerciales, México está próximo a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), a la vez que mantiene ventajas como su proximidad geográfica con los mercados de Estados Unidos y Canadá y una producción agrícola competitiva en frutas y hortalizas.

Kalach dijo que otra ventaja para México es que mientras Estados Unidos mantiene posiciones proteccionistas, se espera que el Tratado Integral y Progresivo para la Asociación Transpacífico (TIPAT o CPTPP, por su sigla en inglés) entre en vigor a finales de este año o principios de 2019.

Al CPTPP lo conforman Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelandia, Perú, Singapur y Vietnam.

También está próxima a firmarse la actualización del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM).

La cobertura temática de la modernización del TLCUEM es de última generación, al incluir temas como acceso a mercados, reglas de origen, facilitación del comercio, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstáculos técnicos al comercio, instrumentos de defensa comercial, derechos de propiedad intelectual, contratación pública y comercio de servicios (incluyendo comercio electrónico, telecomunicaciones, servicios financieros y entrada temporal de personas de negocios).

Otras esferas que abarca son: inversión, política de competencia, coherencia regulatoria, comercio y desarrollo sostenible, energía y materias primas, cooperación en materia de pymes, y solución de controversias.

[email protected]